El Rey garantiza que la Constitución prevalecerá frente al embate soberanista

Felipe VI defiende que los derechos de los españoles serán «preservados» frente a aquellos que «fracturan la sociedad»

MARÍA EUGENIA ALONSO MADRID.

«La Constitución prevalecerá sobre cualquier quiebra de la convivencia en democracia». Con estas palabras, el Rey quiso ayer dejar clara su postura ante la grave crisis institucional que atraviesa el país tras la decisión de la Generalitat de celebrar contra viento y marea un referéndum de autodeterminación el próximo 1 de octubre.

Fue su primera referencia expresa al conflicto después de que el Parlamento de Cataluña aprobara la semana pasada las dos leyes de desconexión orientadas a amparar la votación sobre la independencia y avanzar hacia la proclamación de una república catalana. Y Felipe VI hizo una encendida defensa de la Carta Magna y de la convivencia democrática. «Un gran triunfo colectivo que es irrenunciable», remarcó, y que «sólo es posible» si se cumplen las leyes.

No es la primera vez que el Monarca se pronuncia en estos términos. Ya lo hizo en su discurso de proclamación para reafirmar su fe en la unidad de España, «unidad que no es uniformidad». También en el de Navidad de 2016, cuando realizó un contundente alegato a favor del respeto y la convivencia y apuntó que «la intolerancia y la exclusión no pueden caber en España». E incluso en la entrega de acreditaciones a los embajadores de la Marca España en noviembre de 2015 garantizó que la Carta Magna prevalecería ante los intentos de desagregación del Estado e insistió en que «los principios constitucionales se mantendrán plenamente vigentes». El más contundente de sus discursos fue el que pronunció en junio durante el 40 aniversario de las Cortes constituyentes en el Congreso de los Diputados. «Fuera de la ley, nos enseña la historia, solo hay arbitrariedad, imposición, inseguridad y, en último extremo, la negación misma de la libertad», dijo el Monarca.

El Monarca ha estado en contacto con la Moncloa desde que se aprobaron las leyes de desconexión

Sin embargo, sus palabras de ayer adquieren especial relevancia por la coyuntura actual, después de que los secesionistas proclamaran la «soberanía nacional catalana» y promovieran un «régimen jurídico excepcional». Las normas de ruptura, según los servicios jurídicos del Estado, desbordan la Constitución. De ahí que surgieran voces pidiendo su implicación como jefe del Estado.

Neutralidad institucional

En el Palacio de la Zarzuela se apela al mandato constitucional del Rey y a su obligada «neutralidad» para justificar el posicionamiento institucional que mantiene en esta materia. Aun así ayer, en la ceremonia de entrega de los Premios Nacionales de Cultura 2016, el Rey quiso dejar constancia de su apoyo a las actuaciones del Gobierno y del poder judicial y advertir, «ante quienes se sitúan fuera de la legalidad y fracturan la sociedad», de que los derechos que pertenecen a los españoles «serán preservados» y «las libertades de todos los ciudadanos serán garantizadas y protegidas». Don Felipe hizo también hincapié en la unidad del país. «Los españoles nos reconocemos en el patrimonio cultural que poseemos y compartimos, y que con vuestro trabajo estáis ayudando a ensanchar y enriquecer», defendió.

Desde su presencia el pasado 26 de agosto en la manifestación por las víctimas de los atentados de Barcelona y Cambrils, el Rey -que fue pitado y abucheado- había permanecido en un discreto segundo plano. Retomó los actos que tenía pogramados y se mantuvo en permanente contacto con la Moncloa, aunque liberó su agenda fuera de Madrid. La comunicación del Gobierno con la Casa del Rey ha sido fluida en todo este tiempo y Mariano Rajoy mantuvo a Felipe VI informado de todo lo que sucedía en el pleno del Parlamento de Cataluña los días 6 y 7 de septiembre. Además, el presidente le trasladó su intención de impugnar las decisiones de la Cámara autonómica.

Fotos

Vídeos