«Me dan ganas de llorar», confiesa Nadal

Decenas de personalidades catalanas y españolas opinan sobre los disturbios y las cargas policiales del 1-0

DAVID S. OLABARRI B ILBAO.

«Me dan ganas de llorar». Rafa Nadal, el mejor tenista del mundo, confesó ayer con estas palabras la «preocupación» y la «tristeza» que le causó la forma en la que se desarrolló el referéndum del 1-O. El mallorquín, uno de los principales embajadores españoles en el extranjero, se mostró preocupado por la fractura de la convivencia que evidenciaron unos incidentes que él, personalmente, vivió «con el corazón encogido», y por ver a la «sociedad en general, no sólo a la catalana, tan radicalizada».

«Creo que la imagen que hemos transmitido es negativa», subrayó. Nadal, que se siente «muy unido» a Cataluña, una comunidad en la que ha pasado momentos «muy importantes», insistió en que «no es momento de buscar culpables» -«aunque los hay»-, sino de tener la voluntad de «querer arreglarlo».

Como Nadal, decenas de personalidades españolas y catalanas ajenas a la política han transmitido en las últimas horas sus sentimientos sobre el referéndum ilegal. Algunos lo han hecho en frases de apenas cuatro palabras y otros han compartido reflexiones más elaboradas en las redes sociales. Cómo es lógico, las opiniones son variadas, pero la mayoría coincidió en destacar la tristeza que les causaron las cargas policiales y los momentos de tensión que se vivieron en los colegios electorales.

Con un mensaje que compartieron más de 80.000 personas, el periodista Jordi Évole lamentó que «los que idearon este plan para evitar el referéndum, igual no saben que lo que han provocado es que hoy (por el domingo) Cataluña se vaya definitivamente». En la misma línea, el presentador de televisión catalán Dani Mateo confesó sentir «vergüenza» por las «tristísimas» cargas policiales e insistió en que son fruto de la «ineptitud política». Los hermanos Gasol también criticaron la respuesta policial, rechazaron la «violencia» e hicieron una apelación al «sentido común» y a la «humanidad».

Kilian Jornet, el mejor corredor de montaña del mundo, recalcó que, dejando a un lado la legalidad o no de la consulta, las cargas policiales contra ciudadanos «pidiendo democracia pacíficamente» le «aterran». En cambio, el dramaturgo Albert Boadella incidió en que lo ocurrido en el 1-O era algo que «se podía esperar», advirtió que el verdadero objetivo ahora es la «declaración unilateral de independencia» e insistió en que el Estado debería tomar el control de la Generalitat y convocar elecciones.

Mensajes más escuetos, aunque dirigidos en la misma línea de repulsa de los incidentes en la ciudad condal, compartieron la periodista Julia Otero -«¿alguien puede defender esto?»-; el divulgador científico Eduard Punset -«la democracia es imparable»-; y la presentadora Nuria Roca, que insistió en que tras la consulta ilegal unos pocos estarán «encantados», pero la «mayoría» estarán «jodidos».

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