Galicia y Asturias sofocan los últimos rescoldos mientras buscan a los responsables

Cartel de entrada a la aldea de Chandebrito (Pontevedra), donde fallecieron dos de las cuatro víctimas de los incendios forestales en Galicia. :: salvador sas / efe/
Cartel de entrada a la aldea de Chandebrito (Pontevedra), donde fallecieron dos de las cuatro víctimas de los incendios forestales en Galicia. :: salvador sas / efe

Encuentran al sur de Vigo el primer supuesto indicio de los «terroristas incendiarios»: bengalas atadas a globos de helio

MELCHOR SÁIZ-PARDO VIGO.

Después de cuatro días de lucha sin cuartel, los montes gallegos dejan ya de iluminarse por las llamas para convertirse en páramos inermes bajo la persistente lluvia. Galicia apagaba ayer los últimos rescoldos de los más de 200 fuegos que han devastado el sur de la comunidad y que, según las primeras estimaciones de la Xunta, habrían calcinado no menos de 11.000 hectáreas, una extensión igual a la quemada durante los nueve meses anteriores. La situación en el occidente asturiano también comenzó a estar bajo control con la llegada de los aguaceros. En las dos comunidades sacudidas por las llamas la prioridad es cazar a los «terroristas incendiarios» que han provocado la mayor catástrofe medioambiental en el noroeste peninsular de la que se tiene memoria.

En Galicia, que llegó a combatir de manera simultánea la tarde y la noche del domingo hasta 125 incendios, la situación comenzó este martes a ser más que asumible para los cerca de 5.000 efectivos movilizados y extenuados. La actividad «terrorista» y «homicida», como la definió en el Parlamento autonómico la consejera de Medio Rural, Ánxeles Vázquez, no obstante todavía no había sido totalmente derrotada. La tarde de ayer en Galicia los efectivos todavía trabajaban sobre el terreno en 55 incendios, 17 de ellos activos, ocho estabilizados y el resto bajo control. En Orense y Lugo se centraban la mayoría de estos focos, que los especialistas confian en terminar de sofocar hoy con una meteorología cada vez más propicia para combatir al fuego, con lluvias que han pasado de esporádicas a persistentes en las últimas horas.

La situación en Asturias también era mucho mejor, aunque tampoco en el Principado la pesadilla ha acabado del todo. Comenzó el día con 21 focos y, tras reducirlos a once, antes de que cayera la noche solo quedaban dos incendios con la calificación de «activos» en toda la comunidad. La mejor noticia en esta comunidad fue la extinción definitiva de las llamas en Fondos de Vega (Degaña), que han acabado con más de 500 hectáreas y ha amenazado la reserva natural de Muniellos.

Las dos comunidades tardarán solo unas horas más en sofocar los últimos reductos en llamas, pero será mucho más largo evaluar los daños económicos y, sobre todo medioambientales de estos cuatro días de infierno. Tampoco -avisan desde los Ministerio de Interior y Agricultura- serán rápidas las investigaciones para cazar a los «terroristas incendiarios», pero las investigaciones avanzan.

Globos y bengalas

Un vecino de la localidad pontevedresa de Salceda de Caselas, en la parte suroriental de la comarca de Vigo, encontró en un paraje seis globos blancos de helio que portaban una bengala de las usadas en las fiestas. La Guardia Civil investiga si este pudo ser el método usado por los incendiarios, al menos en el sur de Pontevedra. Este sistema, explicaron fuentes de la investigación, es particularmente peligroso, ya que permite encender focos en zonas especialmente inaccesibles para los efectivos antiincendios.

Sea como fuere, y así lo señalo la consejera de Medio Rural la Xunta no tiene dudas de que la práctica totalidad de los fuegos fueron intencionados. Los últimos datos en poder del Gobierno de Nuñez Feijóo y del Departamento de Interior lo avalan. Los incendiarios se volcaron en el momento en el que el huracán Ophelia azotaba con más fuerza, la tarde y la noche del domingo. De los 31 incendios de mayor envergadura de estos días, 16 tuvieron su origen entre las 17:30 y la 1 de la madrugada del lunes. Solo entre las 18 horas y la medianoche del domingo surgieron de la nada 68 fuegos. «Ardió hasta el césped regado», resumió gráficamente la consejera ante la Cámara autonómica.

El comisario jefe de Vigo, Manuel Teijeiro, fue el primero ayer en apuntar abiertamente que los incendios, que la noche del domingo a punto estuvieron de entrar en la ciudad, fueron obra de un grupo organizado y no de una sola persona. Las fuerzas de seguridad ya han interrogado a una decena de sospechosos en los últimos dias solo en Galicia, pero por el momento sigue sin haber arrestos.

Fotos

Vídeos