La Fiscalía belga apoya la extradición de Puigdemont por los delitos más graves

El abogado de Puigdemont atiende a los medios tras la comparecencia del expresidente. :: S. Lecocq / efe/
El abogado de Puigdemont atiende a los medios tras la comparecencia del expresidente. :: S. Lecocq / efe

Avala las tesis de España en lo referido a la sedición o la rebelión, aunque descarta la prevaricación de cara a la vista del 4 de diciembre

ADOLFO LORENTE BRUSELAS.

La ruleta judicial belga que decidirá la extradición de Carles Puigdemont y sus exconsellers Antoni Comín, Clara Ponsatí, Lluís Puig y Meritxell Serret comenzó ayer a girar con la sensación de que su entrega a España está algo más cerca, aunque ni mucho menos es definitiva. Y lo está porque la Fiscalía federal belga, muy criticada desde España por el cuestionario enviado para pedir información sobre el estado de las cárceles españolas, rompió su silencio para posicionarse con ciertos matices a favor de ejecutar las euroórdenes de arresto y entrega que el día 3 emitió la magistrada de la Audiencia Nacional Carmen Lamela.

Así lo expresó ayer por la tarde el representante del Ministerio Fiscal en una vista que comenzó a las 14:00 horas, que apenas se prolongó durante una hora y que supuso, de facto, el preludio de la que se celebrará el 4 de diciembre, el día clave fijado por el juez de la Cámara del Consejo de Bruselas (juzgado de instrucción) para que las partes (fiscal y defensas) expresen sus alegaciones finales. ¿Habrá fallo ese mismo día? Es muy probable que no y que se demore «entre ocho y diez días», según fuentes judiciales. Es decir, que la sentencia se conocería en plena campaña electoral y quizá con Mariano Rajoy en Bruselas ya que el 14 y 15 de diciembre hay cumbre de la UE, así que el guión del sainete catalán en Bruselas puede seguir dando muchas sorpresas.

Fue una jornada caótica, con una justicia belga desbordada por el impacto mediático que está teniendo el 'caso Puigdemont'. El expresidente cuenta con la complicidad de la Policía para evitar que puede ser fotografiado ante un juez. La vista de ayer era a puerta cerrada y los agentes belgas evitaron en todo momento el acceso a lugares próximos a la sala. Los cinco acusados entraron y salieron en una furgoneta policial blanca con las lunas tintadas. Objetivo cumplido.

La poca información que trascendió de la vista la aportaron dos de los abogados defensores, el flamenco Paul Bekaert y el francófono Christophe Marchand, que comparecieron brevemente para anunciar, por un lado, la fecha del 4 de diciembre y, por el otro, que la Fiscalía apoyaba la ejecución de las euroórdenes por cuatro de los cinco delitos incluidos por Lamela: rebelión, sedición, malversación y desobediencia. Queda fuera la prevaricación.

¿Por qué? La Fiscalía se negó a informar de ello. En realidad, no informó de nada. Sobrepasada por la dimensión del caso, ofreció una caótica rueda de prensa para decir que no podían decir nada. «Dado que todo transcurre a puerta cerrada y para no hipotecar de ninguna forma el procedimiento pendiente, la Fiscalía no dará ninguna explicación, ni comentario, sobre el punto de vista de las partes o del desarrollo concreto de la audiencia», zanjó Ine Van Wymersch.

Plantilla con 32 delitos

Cuando Lamela envío las euroórdenes a Bélgica no sólo informó de estos cinco delitos, también buscó que se produjese una extradición exprés y casi automática a través del formulario tipo de 32 delitos que existe en estos procedimientos. Entre otros se habla de terrorismo, tráfico de armas, trata de seres humanos o explotación sexual de niños. Sólo hay uno que se podría encuadrar en este caso: se trata de la casilla de «corrupción», que la juez marcó con un X.

Ayer, sin embargo, la Fiscalía dijo que 'no', según desveló a la salida Jaume Alonso Cuevillasel, el abogado de Puigdemont en España. Eso sí, respecto al resto de asuntos dio mucha menos información que sus colegas belgas quizá porque no se esperaban la posición de la Fiscalía avalando la extradición con semejante contundencia. No obstante, a través de su Twitter, colgó un mensaje en el que dijo sentirse «razonablemente optimista».

Todo se juega ahora en el campo de la doble incriminación, en la transposición de estos cuatro delitos al Código Penal belga. La Fiscalía cree que podrían acomodarse a su jurisprudencia, el problema es que las penas contempladas son muy inferiores a las existentes en España, sobre todo para la rebelión y la sedición (los más graves), lo que podría llevar finalmente al juez a denegar la extradición.

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