El fiscal general garantiza «firmeza» en la defensa de una «patria indivisible»

El fiscal general José Manuel Maza (de pie), Carlos Lesmes, Felipe VI y el ministro Rafael Catalá, ayer en el Tribunal Supremo. :: Ángel díaz / efe
El fiscal general José Manuel Maza (de pie), Carlos Lesmes, Felipe VI y el ministro Rafael Catalá, ayer en el Tribunal Supremo. :: Ángel díaz / efe

Maza asegura que «no caben vacilaciones frente a la sinrazón» de los soberanistas catalanes en el acto de apertura del año judicial ante el Rey

MATEO BALÍN MADRID.

El contundente discurso de José Manuel Maza frente al desafío secesionista catalán resonó con fuerza en el salón de plenos del Tribunal Supremo. Con el rey Felipe VI y la cúpula del Poder Judicial como distinguidos espectadores, el fiscal general del Estado aseguró a los presentes ayer en la apertura del Año Judicial que no le temblará el pulso a la hora de dar una respuesta «firme y enérgica» en la defensa de una «patria común e indivisible» antes de que el Gobierno catalán cruce la línea roja y firme el decreto de convocatoria del referéndum.

En los diez meses que lleva en el cargo pocas veces se ha visto a Maza tan rotundo en una intervención. Quizá el acto en sí, la apertura del Año Judicial, y los ilustres invitados llevaron al fiscal general a transmitir un mensaje tan directo como sonoro. «No caben vacilaciones de clase alguna» para actuar «frente a la sinrazón de quienes se sitúan al margen de la ley, el Estado de Derecho y de la democracia», dijo en referencia al proceso soberanista catalán y a los partidos que lo apoyan, pero sin mencionarlo de forma expresa.

Su comentario sobre «el momento por el que nuestra nación atraviesa» llegó al finalizar un discurso más amplio sobre la situación del Ministerio Público y los retos a los que se enfrenta en este curso. De poco sirvió su exposición sobre las cifras de las causas en los tribunales, las carencias cuantitativas de determinados departamentos o las necesarias reformas legales para que los fiscales instruyan de una vez en el proceso penal. Cataluña y solo la situación política flotaba ayer en el ambiente del Tribunal Supremo. Y las palabras del fiscal general fluyeron hasta la tradicional copa posterior a la que asistieron todos los invitados, incluidos el rey Felipe VI, el presidente del Consejo del Poder Judicial, Carlos Lesmes, el ministro de Justicia, Rafael Catalá, o el presidente del Tribunal Constitucional, Juan José González Rivas.

Lesmes promete defender a los funcionarios y rechaza legitimar «que una parte disponga sobre el todo»

Maza avisó de que a las vías de hecho en que están incurriendo algunos, con grave quebranto del orden constitucional, «la Fiscalía seguirá actuando en defensa de nuestro Estado de Derecho» y avanzó que su departamento, promotor de la acusación pública y defensor del interés general, estará donde tiene que estar frente al desafío secesionista «con clara convicción de que el respeto a la ley garantiza nuestra convivencia y el disfrute de la libertad y la seguridad a las que tienen derecho todos los ciudadanos».

El fiscal general garantizó una acción «serena» y siempre sometida a la norma, «pero tan firme y enérgica como requiere la preservación de las Instituciones del Estado de Derecho, que es, según proclama el Título Preliminar de la Carta Magna, esta patria común e indivisible de todos los españoles».

«Nadie sufrirá»

Asimismo, insistió en que, bajo las órdenes de la Fiscalía General, las Fiscalías de la Audiencia Nacional, del Constitucional, del Tribunal de Cuentas y de Cataluña, así como las provinciales de Barcelona, Tarragona, Lérida y Gerona, «seguirán actuando con celeridad y coherencia» para garantizar la convivencia constitucional. Reiteró asimismo que la institución que comanda «no abriga duda alguna acerca de sus obligaciones».

Tras el discurso de Maza llegó el de Carlos Lesmes, presidente del Consejo General del Poder Judicial, quien también entró de lleno en el proceso secesionista catalán. En el mismo tono que el fiscal general, garantizó a los funcionarios que se sientan presionados que «nadie sufrirá por cumplir la ley» y afirmó que los jueces estarán presentes para «aquellos ciudadanos que puedan sentirse amenazados por el legítimo ejercicio de los derechos reconocidos en la Constitución y en las leyes».

El también presidente del Supremo calificó de «inaceptables» las voluntades unilaterales «que pretenden disponer de la Constitución y que solo contemplan como mecanismo de preservación de los que consideran más propio la ruptura o la separación». Lesmes añadió que estas voluntades «violentan la democracia pues ningún principio democrático puede amparar que una parte disponga sobre el todo».

Para el presidente del Poder Judicial, la unidad de la nación que proclama la Constitución es un «mandato jurídico directo de inexcusable» cumplimiento para todos los poderes del Estado. Y reclamó a la sociedad «que también debe cuidar de sus jueces», promotores de una paz social «que no será posible si no garantizamos que la Ley sea respetada y aplicada correctamente en cada caso concreto».

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