El expresidente de Murcia renuncia a todos sus cargos a petición del PP

Pedro Antonio Sánchez, investigado en dos casos de corrupción, confía aún en su absolución: «Yo nunca me rindo»

J. GARCÍA

MURCIA. La semana en la que el independentismo catalán llegó al paroxismo se recordará también, en la Región de Murcia, por la caída de Pedro Antonio Sánchez a los infiernos. El expresidente autonómico dijo ayer adiós a la vida política tras registrar en la Asamblea regional su renuncia al escaño de diputado y poco después su dimisión como presidente del PP. El Comité Ejecutivo y la Junta Directiva Regional se reunirán mañana en Murcia para certificar de una tacada el abandono sin vuelta atrás de su líder y la entronización de Fernando López Miras al frente de los populares y de la candidatura a la presidencia de la comunidad en las elecciones de 2019.

Sabedor de que está cercado, ya inevitablemente, por las causas judiciales de los 'casos Auditorio' y 'Púnica', y de que la apertura de juicio oral contra él, por cualquiera de estos procedimientos -o por ambos-, se vislumbra a la vuelta de la esquina, Sánchez tira la toalla, de la que alguna vez dijo que se la comería antes que arrojarla en señal de rendición. «Yo nunca me rindo», decía y dice todavía. Pero la realidad es que se acabó. El cese como presidente del partido estaba cantado, aunque no tenía fecha, pero no así la renuncia al escaño. Aún estos días hay quien insistía en que el exmandatario se resistía a despojarse del escudo que el aforamiento proporciona a los parlamentarios, y que la dirección nacional del PP trataba de vencer su obstinación en mantenerse blindado frente al negro panorama que se le presenta en los tribunales.

Pese a la presión, Sánchez mantiene su inocencia, en los dos casos con absoluta convicción así como su confianza en que la Justicia lo aclarará todo y será absuelto, pero reconoce que el tiempo hasta que se resuelvan las causas llevaría más de dos años y la situación sería insostenible. «Es lo mejor para todos», insistió ayer.

Según explicó el dirigente popular, este «paso a un lado» es una «decisión muy meditada» y la opción «más responsable» por su parte. Mantuvo, además, que la política es su pasión y que no se va por voluntad sino «porque mis adversarios han jugado sucio y les ha salido bien».

Con su dimisión como presidente, el pasado abril, y ahora como parlamentario, Pedro Antonio Sánchez pierde por completo el fuero y, con ello, el Tribunal Superior de Justicia de Murcia se despoja automáticamente de su competencia para enjuiciarle, por lo que ahora las investigaciones contra él deberían regresar a sus tribunales de origen. Así, el 'caso Auditorio' debería volver al juzgado de instrucción de Lorca que comenzó las actuaciones, y que la 'trama Púnica' regresaría al juzgado de la Audiencia Nacional que tramitó esta causa, de la que se derivó la pieza separada que afecta al exbarón del PP.

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