La exconsejera Ponsatí se entregará a la Justicia escocesa en los próximos días

La extradición por sedición o rebelión puede chocar con la ausencia de esos delitos en las leyes locales

IÑIGO GURRUCHAGA LONDRES.

La exconsejera de Educación del Gobierno catalán, Clara Ponsatí, se pondrá en manos de la Justicia escocesa «en los próximos días», según afirmó ayer su abogado, para responder a la orden de extradición dictada por el juez del Tribunal Supremo, Pablo Llarena.

Ponsatí, profesora en la Escuela de Economía y Finanzas de la Universidad de Saint Andrews, se trasladó a Bruselas junto al expresidente, Carles Puigdemont, y posteriormente a Escocia, donde recuperó su posición en la Universidad en la que había enseñado desde enero de 2016 y hasta su nombramiento en la Generalitat. Antes ejerció en universades americanas, como las de Toronto, San Diego y Georgetown.

Su contrato en la cátedra Príncipe de Asturias de esta universidad de Washington fue rescindido por el Ministerio de Educación y Cultura por manifestar su apoyo a la independencia de Cataluña. El entonces ministro de Asuntos Exteriores, José Manuel García Margallo, confirmó que el cese se debió a sus posiciones políticas.

El abogado de la economista, Aamer Anwar, ha representado ante los tribunales a personas y casos asociados a la izquierda política. Ayer indicó que las instrucciones de su defendida apuntan a que es víctima de una «persecución política» y que en España «sufrirá un trato inhumano y degradante» por un «sistema judicial cuya independencia no puede garantizarse».

Los jueces escoceses tendrán que decidir antes si los delitos de los que el juez acusa a Ponsatí lo son también en Escocia. El de sedición fue abolido 2011 y el de rebelión solo es comparable con el de traición, que define actos de violencia contra la Corona.

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