El excomisario de la UDEF dice que no había «indicios» de cobros en B en el PP

Olivera, ayer en el Congreso con el presidente de la comisión, el diputado Pedro Quevedo. :: j. c. h.  / efe/
Olivera, ayer en el Congreso con el presidente de la comisión, el diputado Pedro Quevedo. :: j. c. h. / efe

Olivera cifra en 52 millones el dinero negro de 'Gürtel' y asegura que solo el 15% de los implicados en la trama eran políticos

MELCHOR SÁIZ-PARDO MADRID.

José Luis Olivera, quien fuera comisario de la Unidad de Delincuencia Económica y Fiscal (UDEF) entre 2006 y 2012, echó ayer un capote al PP en el Congreso y se negó a confirmar las afirmaciones de sus subordinados en sede parlamentaria, según las cuales los populares se financiaron irregularmente con la trama 'Gürtel' y que señalan además que la formación llegó a tener un «perfil de organización delictiva».

Nada de eso. Ante la comisión de investigación sobre la presunta financiación irregular del PP en el Congreso, el todavía alto responsable de la Policía Nacional se esmeró en no salpicar al partido del Gobierno. Es más, llegó asegurar que hasta su marcha de la UDEF no había «indicios» de que Mariano Rajoy, Francisco Álvarez-Cascos, Javier Arenas o Federico Trillo cobraran en B. «En la documentación que yo manejé no había indicios de sobresueldos», afirmó el comisario. «Si hubiera indicios fuertes, la propia Policía puede detener y no hubo detenciones», reiteró el compareciente, quien explicó que las simples «iniciales» que se hallaron en el pendrive sobre la contabilidad paralela del grupo empresarial de Francisco Correa y las supuestas comisiones no eran prueba suficiente para apuntar contra ningún político popular.

Olivera, que en la actualidad sigue siendo un alto cargo de Interior (es el director del Centro de Inteligencia contra el Terrorismo y el Crimen Organizado) hizo auténticos malabares dialécticos para intentar no nombrar al Partido Popular o citar nombres como el de Bárcenas. Se esmeró durante toda su declaración en dejar claro que la investigación que dirigió no tuvo nunca como epicentro el PP. «Yo no he investigado al Partido Popular, sino a personas concretas por actos concretos. Por comisiones concretas. Determinadas personas a título personal se lucraban», apostilló en una de las poquísimas ocasiones que mencionó a la formación política por su nombre.

«Nervioso»

Olivera, que sí que llegó a reconocer que el PP le denunció en dos o tres ocasiones para ponerle «nervioso», negó, no obstante y de manera rotunda, que en su época en la UDEF se «tapara la corrupción». «Es totalmente falso», afirmó.

El comisario no quiso, como hicieron otros comparecientes la semana pasada, hablar de organización criminal al referirse a la forma de financiación del PP en relación con la trama 'Gürtel'. Es más, insistió en que solo el 15% de los implicados en esa investigación eran políticos. Olivera eludió las preguntas más espinosas sobre la caja B del PP arguyendo que nunca estudió «la contabilidad al detalle» y que los 'papeles de Bárcenas' aparecieron tras su marcha de la unidad.

Según el comisario, la trama 'Gürtel' era simplemente un grupo de «personas que conseguían adjudicaciones y contratos», que «intermediaban en recalificaciones, movían el dinero de España al extranjero y se lucraban con ello». Todo ello, basado en «amistades y relaciones para obtener beneficios». Pero del tema de si las comisiones fueron a las arcas del PP no quiso manifestarse. «Los jueces dirán», se escudó. «¿A qué dedicaba el PP las comisiones?», le inquirió el portavoz del PNV Mikel Legarda. «Pregúntele a ellos. No lo sé. No estaba ahí», se zafó Olivera.

El comisario sí desveló que la trama 'Gürtel' llegó a mover 52 millones de euros. Según precisó, al menos en su época lograron bloquearse 21 millones de euros en Suiza, cuatro millones en Mónaco y otros 27 aparecieron en declaraciones paralelas.

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