Europa arremete con dureza contra Puigdemont por saltarse la ley y la Constitución

Eurodiputados posan ayer con una estelada durante el debate en la Cámara de Estrasburgo. :: p. seeger / efe/
Eurodiputados posan ayer con una estelada durante el debate en la Cámara de Estrasburgo. :: p. seeger / efe

«El deber de todo Gobierno es mantener el Estado de derecho y eso a veces requiere el uso de la fuerza», advierte el vicepresidente de la Comisión

ADOLFO LORENTE

Bruselas. Las «tristes» imágenes que dejó el 1-O provocaron que el debate catalán se incluyese con calzador en la sesión que esta semana celebra el Parlamento Europeo en Estrasburgo. Unos querían aprovechar el tirón y acorralar a Madrid. Los otros no podía negarse a debatir. Después de las cargas policiales, no. Quizá en el Congreso de los Diputados pueda hacerse, en la UE no. Así fue, ocurrió ayer a las 15 horas y a tenor de lo acontecido y las airadas reacciones independentistas en Twitter, es probable que más de uno se arrepintiese de haber provocado el debate. El baño de realismo que sufrió la Generalitat fue de agua helada.

Mariano Rajoy es el aliado del club, pero ojo, cometería un error si actúa como si nada. Que tome nota, por si acaso. Y más allá del tirón de orejas a Madrid y la censura a Puigdemont, un mensaje alto y claro: dialoguen. El clamor fue ensordecedor, desde el PP europeo a los grupos minoritarios de izquierda. De todos. Hablen, hablen y hablen.

La Eurocámara es una institución un tanto pintoresca donde es habitual ver a muchos de sus 751 eurodiputados buscar su minuto de gloria. Ayer, por ejemplo, se pudo ver antes del debate a tres eurodiputados flamencos haciéndose una foto con una estelada (tras percatarse que estaban siendo grabados) al convergente Ramón Tremosa repartir flores a los líderes del resto de grupos justo cuando el presidente, Antonio Tajani, comenzaba la sesión. El primero en tomar la palabra fue el vicepresidente primero de la Comisión, Frans Timmermans, que aunque también recibió su flor, él no estaba por la labor de repartir muchas. Todo lo contrario.

LAS FRASESFrans Timmermans Vicepr. primero de la Comisión «Mantener el Estado de Derecho a veces requiere un uso proporcionado de la fuerza» Antonio Tajani Presidente del Parlamento «De este Parlamento sale un llamamiento al diálogo respetando la Constitución y el Estatuto» Manfred Weber Jefe de filas del PP europeo «Aquí sólo hay un Gobierno irresponsable que está sangrando al país. La UE no debe intervenir» Gianni Pittella Jefe de filas socialdemócratas «Cuando se está tan cerca del abismo, es fácil caer. No echen más gasolina al fuego declarando la DUI» Guy Verhosftadt Jefe de filas liberales (ALDE) «No se puede actuar al margen de la ley, no gobernar sin ley, pero la solución no es sólo la ley»

Este socialdemócrata holandés era el hombre clave del día después de que la Generalitat insiste en exigir la mediación de la Unión. No la habrá, como avanzó el martes este periódico. Ayer volvía a hablar Bruselas. «La UE es una comunidad basada en el derecho. El respeto al Estado de Derecho no es una opción, es algo fundamental. Si la ley dice lo que no te gusta, te puedes oponer, puedes intentar cambiarla, pero no puedes ignorarla. La Constitución debe ser respetada y el Gobierno catalán decidió ignorar la ley al celebrar el referéndum», zanjó Timmermans. «No por gritar más se tiene más razón», apostilló.

Respecto a lo ocurrido el 1-O, censuró las «tristes imágenes» y reiteró que la violencia nunca es el camino para solucionar los conflictos políticos. Eso sí, incluyó un matiz importante que indignó a los nacionalistas. «El deber de todo Gobierno mantener el Estado de Derecho y eso a veces requiere el uso proporcionado de la fuerza», deslizó. En lo que sí hizo especial hincapié es en el llamamiento al diálogo. «No hay duda. España es un Estado de Derecho y las instituciones son independientes. No hay obstáculo para que el diálogo empiece inmediatamente. Sólo hace falta voluntad política».

La dureza de Verhofsdatd

El debate estuvo protagonizado por los primeros espadas europeos de una institución que dominan por abrumadora mayoría los conservadores (216 de 751); socialdemócratas (189) y liberales (69). Estos son los que marcan el ritmo, ellos tienen los escaños y ayer, además de insistir en las llamadas al diálogo «dentro de la ley», lanzaron una seria advertencia si al final se atreven con la declaración unilateral de independencia. «Se quedarían fuera de la UE, el euro y de Schengen», zanjó el alemán Manfred Weber, el líder del PP europeo.

En esta misma línea se expresó el socialista Gianni Pittellla, que no ahorró en reproches hacia la gestión política de Rajoy. Eso sí, los principales zascas se lo llevó el 'president'. «Cuando se está a un paso del abismo es difícil caer en él. La DUI sería una provocación. Un Gobierno que representa menos del 50% no puede decidir el futuro de un pueblo», dijo.

Quizá el mejor discurso fue el de Guy Verhfostadt, jefe de filas de Alde, el grupo liberal donde está Ciudadanos, el PNV, el PDeCAT o UPyD. Sin embargo, al ex primer ministro belga no le tembló el pulso: «El referéndum no cumplía los mínimos democráticos de legitimidad (...) No es casualidad que no hubiera un umbral mínimo de participación. El resultado se sabía de antemano. ¿Cómo lo llamamos? ¿Manipulación? ¿Engaño? Declarar la independencia sobre el resultado de un referéndum engañoso es totalmente irresponsable».

Los que siguieron metiendo el dedo en el ojo en favor de Cataluña fueron los euroescépticos y eurófobos de extrema derecha, malos compañeros de viaje en esta Europa.

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