Esquerra pide premiar el sacrificio de Junqueras

Seis políticos, cien periodistas, quince guardias civiles, diez 'ultras' y un espontáneo protagonizan el acto final de campaña

PAULA DE LAS HERAS ESTREMERA.

No hay campaña electoral que no busque mover emociones, pero la que ayer concluyó ha sido especialmente intensa y Esquerra Republicana de Cataluña tenía la obligación de rematarla con un mensaje potente para el mundo independentista, como diciendo: «Nuestro mártir es más mártir que ningún otro (léase Carles Puigdemont); el verdadero héroe es el nuestro». Un líder entre rejas por la causa. «Por sus ideas», dijo Marta Rovira. A las 11:30 horas, desembarcó con ese propósito en las inmediaciones de la cárcel de Estremera, bajo el sol madrileño y el frío mesetario, un reducido grupo de dirigentes y representantes de la candidatura secesionista: la número dos del partido, Rovira; Ernest Maragall, consejero de Educación con el PSC y miembro del soberanista MES; Toni Castellá, antiguo militante de Unió expulsado por su independentismo y fundador de Democratas de Cataluña; el cabeza de lista por Tarragona, Óscar Peris; el exconsejero de Asuntos Exteriores, Raül Romeva, y la presidenta del Parlament, Carmen Forcadell.

Del mismo autobús que los había recogido en el aeropuerto, nada más aterrizar desde Barcelona, bajaron cargados con cámaras, micrófonos y grabadoras alrededor de treinta periodistas. La imagen se completa con otro nutrido grupo de profesionales de la comunicación desplazados desde Madrid y diez miembros de la organización de extrema derecha Hogar Social, entre otros asistentes.

Contenido Patrocinado

Fotos

Vídeos