El dueño del locutorio queda libre porque no ayudó a la célula

M. B. MADRID.

Salh el Karib, cuarto detenido por los atentados de Barcelona y Cambrils, ya está en casa. El juez de la Audiencia Nacional Fernando Andreu acordó ayer la libertad provisional del dueño del locutorio de Ripoll (Gerona), a quien se había prorrogado la situación de detención a la espera de la práctica de una serie de diligencias de investigación sobre su posible colaboración con la célula terrorista.

Tras concluir este trámite y a la vista de que el resultado fue negativo, el magistrado le dejó libre pero le impuso las medidas cautelares de estar obligado a comparecer todos los lunes ante el juzgado más próximo a su casa, fijación de domicilio, así como la prohibición de salir del territorio nacional y entrega del pasaporte.

En el auto de libertad, el juez señaló que los indicios recopilados sobre El Karib «no permiten establecer, con la apariencia que en buen derecho procede, la existencia de elementos indiciarios lo suficientemente sólidos como para adoptar una medida de la gravedad de la prisión preventiva». La razón es que los Mossos investigaban la compra de billetes de avión de El Karib al imán de Ripoll y al encarcelado Driss Oukabir, cuyo pago adelantó el primero pero que en ambos casos le fue reintegrado. La Fiscalía no tiene previsto recurrir su libertad, según las fuentes consultadas.

El juez explica que su detención se produjo porque desde su tarjeta de crédito se habrían comprado por Internet dos billetes de avión para Oukabir los días 12 y 13 de agosto y otro boleto para Abdelbaki es Satty el día 8. Posteriormente, en la cuenta asociada fueron ingresados 150 y 100 euros, respectivamente, y recibió por la gestión cinco euros.

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