El discreto segundo plano de Díaz

Díaz, sentada en la fila doce consulta su móvil durante la inauguración del Congreso Federal del PSOE. /EFE/Sergio Barrenjechea
Díaz, sentada en la fila doce consulta su móvil durante la inauguración del Congreso Federal del PSOE. / EFE/Sergio Barrenjechea

Perfil bajo en el congreso de la presidenta andaluza, que tuvo una reunión breve y tensa con Sánchez, que agudiza el distanciamiento de ambos

Antonio M. Romero
ANTONIO M. ROMEROEnviado Especial. Madrid

Sentada en la fila doce del plenario, alejada de los focos y rodeada de dos de sus principales colaboradores –Juan Cornejo, secretario de Organización de los socialistas andaluces, y Manuel Jiménez Barrios–, Susana Díaz afrontó con tranquilidad el 39º Congreso Federal del PSOE. La presidenta de la Junta y líder de los socialistas andaluces se mantuvo en un discreto segundo plano. Un papel que asumió como gran derrotada de las primarias del pasado 21 de mayo y después de poner en marcha la doctrina de no agresión a Pedro Sánchez, al no plantearle batalla cara a la configuración de su ejecutiva y dejándole las manos libres para conformar su equipo. Sólo asumió una parte de protagonismo cuando por la noche se reunió con Sánchez dentro de la ronda que el secretario general mantuvo con los barones en el marco de las negociaciones para la configuración del comité federal. Fue un encuentro breve –apenas diez minutos–, tenso, del que salió desencajada y compungida, y que agudiza en las diferencias y el distancimiento político entre ambos.

Sin presidente andaluz por primera vez en 17 años

La presidencia del PSOE es un cargo más simbólico que ejecutivo que será ocupado por la exministra Cristina Narbona. Será la primera vez en el siglo XXI que no lo ostente un integrante de los socialistas andaluces. En el congreso de 2000 que aupó a José Luis Rodríguez Zapatero como líder del partido, Manuel Chaves, que había apoyado a José Bono como candidato a la secretaría general, fue elegido presidente.

Se mantuvo en el cargo durante todo el mandato de Zapatero, hasta 2012. Ese año, Alfredo Pérez Rubalcaba fue elegido secretario general y situó como presidente a José Antonio Griñán, que había respaldado a Carmen Chacón, en su pugna por el liderazgo del PSOE. Tres años después, con la llegada por primera vez a la secretaría general de Pedro Sánchez, Micaela Navarro, ex consejera de la Junta, ocupó el puesto de presidenta; cargo que quedó vacante tras el tenso y polémico comité federal del pasado 1 de octubre y se nombró una gestora. A partir de hoy, la presidencia del PSOE ya no tendrá acento andaluz.

Díaz, acostumbrada a congresos a nivel provincial, regional y federal, donde ha jugado un papel protagonista fajándose para amarrar cuotas de poder orgánico, apostó en esta ocasión por cumplir el trámite de acudir a la inauguración y ya no se le volvió a ver por el Palacio de Ferias y Congresos de Ifema de Madrid donde se desarrolla el cónclave hasta la mencionada reunión. La líder andaluza no asistirá hoy al mitin de Pedro Sánchez con el que se clausurará el congreso ya que emprenderá un viaje a París para participar en una feria internacional de aeronáutica.

Noticias relacionadas

Sus únicas declaraciones tuvieron lugar a su llegada por la mañana y tras salir de la reunión. en medio de una gran expectación mediática, Susana Díaz lanzó cuatro mensajes claros: que le parece bien la ejecutiva que haga Pedro Sánchez porque «se querrá rodear de los mejores para que este partido sea alternativa de Gobierno»; que el PSOE sale «fortalecido» de este proceso orgánico; abogó por la Declaración de Granada como el modelo territorial que debe defender el partido; y sobre la posibilidad de presentar una moción de censura a Mariano Rajoy recordó lo dicho hace unos días por José Luis Ábalos, el portavoz ‘sanchista’ en el Congreso, de que «no había una mayoría alternativa», ignorando así el articulo publicado por Sánchez en el que apuntó la posibilidad de presentar una moción de censura al presidente del Gobierno.

Estrategia calculada

El perfil bajo escenificado por Susana Díaz en el congreso es una estrategia calculada cara al cónclave andaluz que se celebrará a finales de julio y cuyo proceso se abrirá mañana, lunes. Y es que el socialismo andaluz espera que lo mismo que no ha plantado batalla en relación a la configuración de la dirección federal, la cúpula de Sánchez no lo haga en el cónclave andaluz ni en los provinciales el próximo otoño.

Un sector de los ‘sanchistas’ plantea presentar un candidato alternativo en Andalucía

En este sentido, una parte del sector ‘sanchista’ andaluz empezó a moverse abogando por presentar un candidato alternativo a Susana Díaz a la secretaría general y algunos le pusieron nombre: José Antonio Pérez Tapias. Para dar el paso, deberán darse prisa porque este lunes se abre el plazo para que los candidatos a primarias se inscriban; dos días después se dará el pistoletazo de salida a la recogida de avales. A este clima de plantear batalla contribuyó que en comunidades como Valencia ya se ha anunciado un candidato ‘sanchistas’ y se prevé que ocurra lo mismo en Asturias y Extremadura.

Sin embargo, el hombre fuerte de Pedro Sánchez en Andalucía y nuevo secretario de Política Institucional, Alfonso Rodríguez Gómez de Celis, no es partidario de presentar un rival a Díaz, que podría erosionar y debilitar a la presidenta de la Junta en un contexto político donde está siendo atacada desde la izquierda por IU y Podemos y la derecha del PP en el Parlamento regional. A ello se une que, a diferencia de las comunidades referidas, en Andalucía, Díaz ganó las primarias con una amplia diferencia respecto a Sánchez.

Sí está más definida la estrategia de los ‘sanchistas’ andaluces de dar batalla en los congresos provinciales, donde pretenden tener peso en las direcciones y plantear candidatos alternativos donde vislumbren la posibilidad de victoria.

Contenido Patrocinado

Fotos

Vídeos