La dirección nacional del PP cierra filas con su líder en Madrid

La cúpula ve a Cifuentes «convincente» después de que Ciudadanos rehusara forzar la marcha de la presidenta

NURIA VEGA

MADRID. Aunque no disipara las dudas de la oposición, la comparecencia extraordinaria de Cristina Cifuentes en la Asamblea de Madrid sirvió ayer para que la dirección nacional del PP cerrara filas con la presidenta autonómica. En Génova se abandonó en conciencia la cautela y la tibieza de los últimos días para dar sostén a su líder territorial. «Ha sido contundente, convincente y sólida, ha dado suficientes explicaciones», zanjaron fuentes de la cúpula conservadora. Sin duda, que Ciudadanos, socio de investidura, rehusara dejar caer a la dirigente allanó el camino a los populares.

Cifuentes avanza ahora rumbo a la moción de censura anunciada por el PSOE con la incertidumbre sobre qué harán los liberales pero la certeza de que cuenta, al menos de momento, con el aval de Mariano Rajoy. La presidenta trasladó ayer que su interlocución con el jefe del Ejecutivo es «habitual» y que desde que estalló la polémica ha sentido en todo momento el «apoyo» de su partido. Pero lo cierto es que las dudas llegaron a anidar en las filas populares.

Es incuestionable que ha contado con algunos respaldos cerrados en este tiempo. El más importante, el de la secretaria general, María Dolores de Cospedal, que 24 horas después de que 'eldiario.es' publicara que Cifuentes obtuvo el título del máster en Derecho Autonómico sin presentarse a dos asignaturas, denunció en Twitter los ataques «mezquinos». «Parece que a algunos les gustaría conseguir lo que no consiguió un accidente de tráfico mortal», publicó.

Sin embargo, el silencio de Rajoy tras ser preguntado esta Semana Santa por el asunto, alimentó la inquietud en el PP. Algunos cargos admitieron la situación «delicada» que atraviesa Cifuentes y ni siquiera después de que el martes el presidente del Gobierno tachara la polémica de «bastante estéril» hubo grandes manifestaciones de fe en la dirigente territorial.

Continuará

Nadie puso la mano en el fuego. La cúpula se mantuvo ayer prudente en las horas previas al pleno en la Asamblea, a la espera de conocer el detalle de las explicaciones de Cifuentes. «Lo que va a pasar lo sabremos esta tarde en su integridad», dejó en el aire el coordinador general, Fernando Martínez-Maillo, con la confianza de que el de ayer fuer el episodio «final».

En el PP asumen que no será así. En la práctica, porque queda pendiente la moción de censura y los populares dependen de Ciudadanos. Pero también porque en el entorno de Cifuentes creen que hay fuego, ajeno o amigo, constante contra la presidenta. «No sé de dónde viene esto -respondió la líder regional-, supongo que de alguien que mucho cariño no me tiene».

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