Desayuno a las 08.00 y en la celda a las 21.00 horas

Interior pensó al inicio en una dispersión total por la comunidad, pero al final por motivos logísticos se limitó a no enviarles con los 'Jordis' Instituciones Penitenciarias manda a los exconsejeros varones a Estremera y a las mujeres a Alcalá Meco

MELCHOR SÁIZ-PARDO

Madrid. El exvicepresidente de la Generalitat Oriol Junqueras y siete exconsejeros durmieron anoche por primera vez entre rejas. El vicepresidente y los cinco exconsejeros fueron enviados a la prisión de Madrid VII (Estremera), mientras que las dos exconsejeras fueron llevadas al centro de Madrid I (Alcalá Meco).

Interior decidirá en horas si somete a los nuevos presos a un régimen especial por su seguridad

La decisión, salvo casos extraordinarios, la toma Instituciones Penitenciarias (Ministerio del Interior), teniendo en cuenta que al tratarse de presos preventivos tienen que estar cerca del tribunal que los encarceló. En un principio, el departamento que dirige Ángel Yuste había decidido dispersar a los consejeros por cinco centros: Estremera, Valdemoro, Navalcarnero, Aranjuez y Alcalá. Incluso, alguno de los nuevos presos ya había sido filiado para el ingreso en otra prisión. Al final, la petición de agrupar a los reclusos por motivos operativos, ya que varios comparten abogados, ha sido atendida por Interior. Desde el principio Instituciones Penitenciarias ha fijado que no fueran a Soto del Real, donde ya se encuentran encarcelados por sedición los líderes de ANC y Òmniun, Jordi Sánchez y Jordi Cuixart.

Al tratarse de una medida de encarcelamiento cautelar su suerte está en manos de la instructora, Carmen Lamela, aunque el encierro preventivo puede ser recurrido ante la propia juez o ante instancias judiciales superiores. En España nadie puede estar más de cuatro años en prisión sin juicio. En cualquier caso, será Lamela quien decida si les excarcela antes valorando si han disminuido las causas tasadas por ley para decretar la prisión preventiva: riesgo de fuga, riesgo de reiteración delictiva o riesgo de ocultamiento o manipulación de pruebas o testigos.

Solo si el Ministerio del Interior así lo permite. Cada uno de los 16 módulos de la prisión de Estremera está aislado del resto por lo que si el exvicepresidente y los exconsejeros son asignados a módulos diferentes no podrán verse. Lo mismo ocurre en la cárcel de Alcalá Meco.

Interior no lo descartaba por motivos de seguridad. En cualquier caso, es una decisión que solo compete a las direcciones de Estremera y Alcalá después de valorar la situación y una vez que los nuevos reclusos sean examinados por el médico, el psicólogo y el trabajador social para conocer su estado y descartar tendencias suicidas o de autolesión. Este mismo viernes, la dirección podría decidir si les envía a módulos de los menos conflictivos, les asigna internos de confianza para su seguimiento o limita sus movimientos para que no haya altercados con otros reclusos. Jordi Sánchez en Soto del Real ya ha tenido varios encontronazos con otros internos a cuenta de su perfil independentista.

Idéntica a la de todos los centros penitenciarios españoles una vez que abandonen el módulo de ingresos en las próximas horas. El horario está muy tasado; a las ocho de la mañana hay que estar en pie para limpiar la celda y tomar el desayuno. De nueve a la una de la tarde hay actividades o patio. Entre la una y las dos es el almuerzo. El descanso ocupa desde la dos a las cuatro y media. La tarde, de nuevo, para las actividades regladas y talleres o patio. Cena a las ocho. Y a partir de las nueve todos los internos tienen que estar de vuelta en sus celdas, dobles o individuales, de diez metros cuadrados y baño propio.

A pesar del imaginario popular, en las cárceles españolas es muy difícil tener privilegios. No existe el dinero. Solo tarjetas con la cantidad que los allegados ingresen desde fuera. Es el peculio para pequeñas compras en el economato con un límite semanal de 80 euros. Se pueden realizar compras en el exterior muy limitadas como televisiones o libros.

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