La defensa pedirá la absolución de Morate porque nunca ha confesado los crímenes

Sergio Morate, durante su traslado ante la justicia rumana en Bucarest, en septiembre de 2015. :: R. G. / efe/
Sergio Morate, durante su traslado ante la justicia rumana en Bucarest, en septiembre de 2015. :: R. G. / efe

El fiscal reclama en el juicio que comienza hoy en Cuenca 48 años de cárcel para el acusado de matar a su exnovia y a una amiga de esta

JUAN V. MUÑOZ-LACUNA TOLEDO.

Sergio Morate se enfrenta desde hoy al juicio por el asesinato de su exnovia y una amiga, durante el verano de 2015 en Cuenca. El crimen, perpetrado el 6 de agosto, sobresaltó la ciudad y puso en marcha una operación de busca y captura que culminó ocho días más tarde con la detención de Morate en Rumanía, país donde se escondió tras enterrar los cuerpos en medio del monte.

La Fiscalía solicita para Sergio Morate 48 años de cárcel y que indemnice con 510.000 euros a las familias de su exnovia, Marina Okarinska, y de una amiga de ésta, Laura del Hoyo. La defensa pedirá la libre absolución, pues Sergio nunca ha reconocido la autoría de los hechos, tan sólo habría hablado con uno de los policías que le trasladaron desde Rumanía a España, pero ha callado en todas las comparecencias que tuvo ante el juez intructor del caso.

Cerca de 40 testigos y 50 policías declararán durante varios días en la Audiencia Provincial de Cuenca en este juicio con jurado popular, formado por siete hombres y dos mujeres. Los nueve deberán decidir si Sergio Morate es culpable de este doble asesinato o, por el contrario, es no culpable.

Lo que la Fiscalía tratará de demostrar es que el acusado no sólo mató a las dos jóvenes, sino que lo hizo con premeditación. Morate había mantenido una relación sentimental durante cuatro años con Marina, de 26 años, que finalizó en ruptura. Marina, que había rehecho su vida y se había casado en Rumania, telefoneó a Sergio días antes del doble crimen con el fin de acudir a su casa para recoger sus enseres personales.

Como percibió una actitud violenta en Morate, la joven pidió a su amiga Laura que la acompañara el día de la cita. Fueron sus últimas horas de vida. Según las investigaciones, Sergio Morate las invitó a entrar. Presuntamente primero mató a Marina estrangulándola con una brida de plástico, mientras que habría acabado con la vida de Laura estrangulándola con sus propias manos. Después enterró sus cadáveres en un paraje a las afueras de Cuenca y huyó en coche a Rumanía, donde fue detenido y extraditado a España. Desde entonces permanece en régimen de aislamiento preso en la cárcel de Estremera (Madrid).

«Que nos mire a los ojos»

El juicio será especialmente duro para las familias de Marina y Laura, ya que tendrán que ver al presunto asesino de las jóvenes y escucharán el contenido de los fríos informes forenses realizados en las autopsias. María Chamón, madre de Laura del Hoyo, espera que el acusado «tenga dignidad, se declare culpable y nos pida perdón mirándonos a los ojos para que vea el sufrimiento y el dolor que tenemos».

«Queremos que se aplique todo el peso de la ley a este asesino criminal porque nos ha causado una herida que llevaremos a lo largo de toda nuestra vida». Así se expresa la madre de Laura, que sigue recibiendo asistencia psicológica y psiquiátrica a raíz de la violenta muerte de su hija y que tiene claro su deseo ante este juicio: «Que se termine ya esta pesadilla y que se haga justicia con este asesino que mató a dos personas en la flor de la vida».

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