La ley de la consulta divide a la izquierda alternativa

Dirigentes de los 'comunes' llaman a no participar en el 1-O, pero históricos del PSUC apoyan el referéndum

C. REINO BARCELONA.

A diferencia de Ciudadanos, el PSC o el PP, que tienen claro que se ausentarán del hemiciclo en el momento de la votación, el otro grupo de la oposición, Catalunya Sí que es Pot, no ha fijado aún su posición respecto a la ley del referéndum.

El grupo parlamentario de la izquierda alternativa, que integra a miembros de Iniciativa per Catalunya y Podemos, además de independientes (los 'comunes' se quedaron fuera de la coalición para las autonómicas), no descartaba ninguna posibilidad.

Desde apoyar la ley, si Junts pel Sí y la CUP aceptan algunas de sus enmiendas -como retirar de la norma el carácter vinculante de la consulta, extremo poco probable- hasta votar en contra, si no se atenían sus demandas, o incluso abstenerse. Catalunya Sí que es Pot, además, afronta la votación con divisiones internas, por lo que podría darse un voto diferenciado entre sus once diputados. En principio, los diputados de Iniciativa son más críticos con la ley del referéndum, mientras que los de Podem la verían con mejores ojos y rechazan un voto negativo. La abstención, en cualquier caso, podría ser la solución de consenso.

Esta división en la izquierda alternativa se da también entre los 'comunes', con los que Iniciativa y una parte de Podemos confluyó en Catalunya en Comú, el partido que lidera Ada Colau.

Grupos de la izquierda alternativa muestran estos días sus diferencias en público a través de manifiestos a favor o en contra del referéndum. Bajo el título «El 1 de octubre no iremos porque no es un referéndum», un colectivo de los 'comunes' criticó ayer que Junts pel Sí y la CUP pretendan aprobar antes del 1-O una ley de ruptura. Mientras, históricos del PSUC impulsaron ayer un manifiesto de apoyo a la consulta.

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