El Constitucional tumba el 'cheque Wert' para estudiar en castellano en Cataluña

Una maestra imparte clase a niños de Primaria en El Masnou (Barcelona). :: ALBERT GEA / reuters/
Una maestra imparte clase a niños de Primaria en El Masnou (Barcelona). :: ALBERT GEA / reuters

El Gobierno estableció ayudas de 6.000 euros para las familias que optaran por escolarizar a sus hijos en español

CRISTIAN REINO

barcelona. En pleno debate sobre los cambios que pretende introducir el Gobierno en el modelo de inmersión lingüística, el independentismo recibió como una victoria la sentencia del Constitucional contra la llamada ley Wert.

La corte de garantías dio ayer la razón a la Generalitat catalana al anular algunos de los artículos de la Lomce, la Ley Orgánica de Mejora de la Calidad Educativa, pues considera que invade competencias autonómicas en materia de enseñanza. La Lomce, aprobada en 2013, incluía una ayuda de hasta 6.000 euros por curso para las familias catalanas que quisieran escolarizar a sus hijos en castellano. Como en la pública y la concertada no es posible, el Gobierno introdujo la ayuda para que el que lo deseara pudiera escolarizar a su hijo en un colegio privado no incluido en el sistema de inmersión que tuviera el castellano como lengua vehicular.

Las ayudas, además, corrían a cuenta de la Generalitat porque la ley establecía que el Gobierno descontaría de la financiación autonómica de Cataluña las subvenciones concedidas. Ahora, el Constitucional estima que «el sistema diseñado por la ley para garantizar la enseñanza en castellano sostenida con fondos públicos no respeta el reparto de competencias entre el Estado y la comunidad autónoma» y entiende que esas partidas no pueden restar del importe que anualmente recibe la Consejería de Educación.

El independentismo cree que el Gobierno «tiene menos legitimidad para romper la inmersión»

Los 'cheques Wert', por el nombre del entonces ministro de Educación, nunca entraron en vigor ya que el Tribunal Superior de Cataluña ordenó su paralización hasta que se resolviera el recurso de inconstitucionalidad. Además, apenas medio centenar de familias pidieron estas ayudas que nunca cobraron.

Aplausos al Constitucional

Pero aun así, las fuerzas catalanistas, defensoras de la inmersión, celebraron la sentencia porque llega en plena ofensiva del Gobierno central contra el modelo que establece el catalán como única lengua vehicular en la enseñanza pública y concertada. Esquerra y el PDeCAT avisaron al Gobierno que ahora «tiene menos legitimidad para romper la inmersión lingüística». «El Constitucional, incluso en un momento de una extrema politización de la judicatura, ha actuado con lucidez ante lo que era un clamor», afirmaron en Junts per Catalunya.

La decisión del Gobierno, en cualquier caso, no está aún tomada. La ministra de Salud, Dolors Montserrat, aseguró el lunes que el Gobierno de Rajoy pretende incorporar una casilla lingüística en la próxima preinscripción escolar, lo que de facto supone tumbar, al amparo del 155, el sistema catalán de un único modelo lingüístico en la enseñanza. Sin embargo, desde el Ministerio de Educación desautorizaron de inmediato a Montserrat. «Ha tenido una confusión» porque «ha confirmado una cosa que el gobierno español todavía no ha cerrado», dijo un portavoz.

El ministro de Educación, Íñigo Méndez de Vigo, insistió ayer en que «no hay ataque a lengua catalana» y emplazó a los independentistas a cambiar de discurso. «Lo usan una y otra vez para hacerse las víctimas. Salgan de ese discurso que no sirve para nada y actúen en positivo. El castellano es lengua cooficial en Cataluña», afirmó ayer el ministro.

El PP catalán, entre otras medidas, se sacó ayer de la manga una propuesta novedosa, que se garantice que en cada municipio al menos haya un centro de primaria y de secundaria sostenidos con fondos públicos que ofrezcan la enseñanza en castellano. Serían colegios para «raritos», ironizó el portavoz de Ciudadanos en el Congreso, Juan Carlos Girauta.

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