La comisión territorial seguirá en el dique seco pese a los intentos del PSOE

ERC se niega a participar, el PDeCAT condiciona su asistencia a la retirada de recursos y Podemos cree que ya no tiene sentido

P. DE L. H.

Madrid. El empeño del PSOE en resucitar la comisión para la evaluación del modelo autonómico en el Congreso se volvió a dar ayer contra la pared. Ni Esquerra ni el PDeCAT ni Podemos, cada uno por sus motivos, se avienen a sumarse a un grupo de trabajo del que en este momento sólo participan el PP y los propios socialistas.

Pedro Sánchez convenció a Mariano Rajoy para crear esta comisión el pasado otoño como contrapartida a su apoyo al 155. El PSOE siempre ha argumentado que, además de con la ley, a la crisis territorial hay que responder con política. A su juicio, la evaluación conjunta del sistema autonómico era un buen inicio. Con ella pretendía sentar las bases de una futura reforma constitucional que permitiera reconducir los anhelos de una parte de la sociedad catalana que no hace tanto que dio el salto al independentismo. Pero desde el primer día pinchó en hueso.

Deserciones

Ninguno de los grupos secesionistas accedió a sentarse en la mesa mientras la amenaza del 155 sobrevolara las instituciones catalanas. Tampoco los nacionalistas vascos ni Podemos. Tras meses de tiras y aflojas, ya con la intervención de la Generalitat en marcha, los socialistas decidieron no esperar más y empezar a funcionar con PP y Ciudadanos y Compromís y Coalición Canaria (que tenían voz pero no voto). Sin embargo, también los de Albert Rivera acabaron dando la espantada cuando el PSOE rechazó llamar a comparecer al exvicepresidente del Gobierno Alfonso Guerra y otros veteranos de su partido poco en sintonía con la dirección.

El sábado, la ministra de Política Territorial, Meritxell Batet, expresó su deseo de atraer por fin a todos los partidos a la comisión, ahora que el fin del 155 ofrece la oportunidad de abrir una nueva etapa. Pero Esquerra insistió en que no se le ha perdido nada en ella.

El PDeCAT fue menos rotundo. No obstante, también condicionó su participación en los debates a que el Gobierno retire varios recursos presentados por al anterior Ejecutivo contra leyes del Parlamento catalán no relacionadas con el proceso secesionista (algo que, por otro lado, Sánchez sí se ha comprometido a estudiar). Y Podemos arguyó que ese grupo de trabajo ya no tiene sentido porque habrá que crear una comisión parlamentaria específica sobre política territorial ahora que hay un Ministerio con esas competencias. Los socialistas, aun así, no se rinden.

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