Colas en los bancos para abrir cuentas en comunidades limítrofes

R. C. MADRID.

La tensión política no solo preocupa a empresas y grandes inversores, sino que también los pequeños ahorradores están tomando medidas para curarse en salud en caso de que haya una declaración unilateral de independencia. Así, las peticiones de apertura de cuentas bancarias fuera de Cataluña han experimentado un crecimiento durante los últimos días, según fuentes financieras, que explican que se acercan muchos clientes a las oficinas para saber cómo podría afectarles una hipotética declaración unilateral de independencia.

Según pudo comprobar Efe, los directores o gestores de esas oficinas les tranquilizan y dejan claro que su banco garantiza en todo momento sus intereses y que sus ahorros están seguros ante cualquier contingencia. No obstante, y ante la creciente preocupación de los clientes, una solución que ofrecen algunas entidades es la de abrir una cuenta en otra comunidad autónoma, preferentemente en municipios próximos a Cataluña, como Fraga (Huesca) o Vinaroz (Castellón), pudiendo gestionar su operativa desde su oficina habitual.

Los empleados ofrecen esta posibilidad para que los depósitos de los clientes permanezcan en territorio español en caso de una eventual declaración unilateral. Precisamente, las sucursales bancarias de Fraga registran desde hace unos días colas de ahorradores catalanes que abren cuentas para transferir importantes cantidades de fondos a entidades fuera de su comunidad.

Fuentes financieras consultadas confirman que el movimiento económico se realiza con cantidades económicas significativas, con especial incidencia en Fraga, localidad vecina a Lleida, pero también en sucursales de otras localidades de la comarca. Estas fuentes señalan que la media de las imposiciones realizadas corresponderían a cantidades vinculadas a ahorros de largo tiempo, aunque también serían de empresarios con una mayor capacidad financiera.

Además de las imposiciones realizadas a nivel presencial, estas entidades bancarias estarían registrando también importantes movimientos de fondos a través de internet o, incluso, por medio de llamadas telefónicas. Ante la incertidumbre generada, el ministro de Economía, Luis de Guindos, subrayó que los clientes de los bancos catalanes no tienen «nada que temer», puesto que son bancos «españoles y también europeos».

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