UN CISNE NEGRO EN MONCLOA

El 9 de octubre Magnus Johannenson firmaba la concesión del Nobel de economía de 2017; esa tarde Carles Puigdemont terminaba de escribir el discurso en el que proclamaría la independencia de Cataluña. Para entender lo que unió ese día Estocolmo con Barcelona basta con leer el motivo por el cual la Academia sueca premiaba a Richard Thaler. La teoría de la racionalidad limitada. Las investigaciones de este economista americano demuestran que las decisiones no siempre obedecen a criterios racionales, sino que también entran en juego variables psicológicas que las desvían de un comportamiento económico racional. Viendo lo sucedido estos meses en Cataluña, solo aplicando la teoría de Thaler al presidente de la Generalitat puede entenderse tanta irracionalidad. Miles de empresas abandonando sus sedes históricas, millones de inversiones paralizadas, cientos de miles de puestos de trabajo en entredicho y varios puntos del PIB perdidos. Pero el nuevo nobel también ofrece una solución para que el bienestar no pueda verse influido por la falta de autocontrol. El profesor defiende que las instituciones den a los individuos estímulos hacia la dirección correcta. Thaler lo llama nudge, del inglés &ldquoempujoncito&rdquo. Esos estímulos nos harán por ejemplo dejar de fumar, ahorrar más para la pensión o donar más órganos.

Los acuerdos del Consejo de Ministros de este sábado son ese incentivo imprescindible para que Cataluña abandone la irracionalidad. Imprescindibles medidas como el cese de todas las personas que han suplantado la ley y la convocatoria de unas elecciones con garantías. Nadie duda, en todo mundo, que España ha gozado del mayor periodo de bienestar y democracia de su historia gracias a la Constitución de 1978. Los ministros reunidos en el Palacio de la Moncloa antes «unas circunstancias excepcionales» recurrieron de nuevo a la Carta Magna, a su artículo 155, para de un modo inteligente reconducir a la racionalidad a las instituciones catalanas.

Nassim Taleb es un discípulo libanés del premio nobel, pero ha sido conocido no por eso sino por acuñar la expresión los Cisnes Negros. Con esta metáfora nos referimos a sucesos extraños que nunca pensábamos que fueran a suceder y que aparentemente traen consecuencias irreparables. El empobrecimiento moral y económico de Cataluña fruto del nacionalismo sin duda es un Cisne Negro para España, pero si seguimos leyendo a Taleb nos daremos cuenta de que esos cisnes, a lo largo de la historia, han podido convertirse en una oportunidad porque nos hacen más fuertes. La recuperación de la calles por los millones de catalanes que se sienten españoles, la unión del PP, PSOE y Cs en la respuesta constitucional de ayer o la fuga de empresas que han vacunado a otros nacionalismos para evitar que se desborden en el futuro, son la demostración de que la sinrazón puede hacer fuerte al Estado de Derecho.

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