«Somos cientos de familias con niños atrapadas en una trampa mortal»

Soldados de la Unidad Militar de Emergencias empujan para liberar un vehículo de la nieve. :: Luismi Ortiz/
Soldados de la Unidad Militar de Emergencias empujan para liberar un vehículo de la nieve. :: Luismi Ortiz

Las miles de personas que durante horas quedaron bloqueadas en la AP-6 por el temporal denuncian el abandono de las autoridades

ANDER AZPIROZ NAVACERRADA (MADRID).

Atrapados por una capa de nieve que se elevaba hasta las rodillas, sometidos a temperaturas bajo cero y, en algunos casos, hasta sin agua. Así pasaron la madrugada del domingo miles de persona entre los kilómetros 60 y 95 de la AP-6, en la provincia de Segovia. En ese tramo de carretera quedaron bloqueados cerca de 3.000 vehículos, algunos con familias enteras que regresaban a sus casas tras las vacaciones de Navidad a través de una de las principales vías de acceso y salida de Madrid.

Los testimonios de lo que se vivió en la autopista de peaje son contundentes. Como el de David Murciano: «Llevamos atrapados desde las seis de la tarde de ayer, son las diez de la mañana del domingo y por aquí no aparece nadie. Somos cientos de familias con niños, algunos de ellos bebés, con escasa gasolina... Esto es una trampa mortal». Una trampa o una «ratonera», depende de quien la definiese.

Murciano no es el único en quejarse, es uno más. Los afectados narran situaciones dantescas. Como la de la pareja con un bebé que se esforzó toda la noche para que al pequeño no le subiera fiebre, la de la chica con un niño diabético con pánico a no disponer de insulina o la del autobús de Alsa al que tras varias horas se le apagaron las luces cuando se quedó sin gota de gasolina.

La impotencia entre los afectados fue doble. Por un lado, por no poder avanzar ni retroceder, pese a la gravedad de la situación. Por el otro, por lo que muchos denunciaron como un abandono de las autoridades, a las que achacaron una alarmante falta de medios, pese a que el temporal estaba anunciado desde hacía días.

A falta de ayuda oficial, entró en juego la solidaridad de las personas atrapadas. «Tratamos de ayudarnos entre nosotros, preguntar a tus vecinos más cercanos si necesitan algo, pero la nieve llega casi hasta la rodilla y la ventisca no permite avanzar más allá de unos metros», explicó Murciano. En medio del caos cada uno tuvo que buscarse la vida. Los más afortunados fueron los que no tuvieron que pasar la noche en el coche, como las cien personas que pudieron dormir en un colegio de la localidad segoviana de El Espinar.

Llega la UME

Con la Guardia Civil desbordada y la situación descontrolada, la luz del al final del túnel se comenzó a vislumbrar con la llegada de la Unidad Militar de Emergencia (UME). 240 efectivos de la UME se desplegaron en la noche del sábado desde sus bases de Torrejón de Ardoz y León para actuar en la AP-6 desde el Norte y desde el Sur, simultáneamente. Lo hicieron con cuñas quitanieves, vehículos de tracción de cadenas para el rescate de vehículos y todoterreno para el transporte de personas. Y también con palas con las que los soldados se esforzaron por llegar hasta cada uno de los 3.000 vehículos bloqueados. A las 14:00 horas, ambos batallones se encontraban y se daba por concluida la misión de rescate.

Los miembros de la UME repartieron a su paso mantas y agua ayudaron a reparar averías de vehículos. El malagueño Ignacio Luque recuerda que pasaron 10 horas sin agua hasta que llegó la unidad de emergencias. «Ha sido necesaria la intervención de los militares para que esto se solucione. La UME ha liberado la carretera». Dentro de la indignación general los militares fueron de sobra aplaudidos.

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