La célula terrorista ocupó una masía abandonada en Tarragona para adoctrinamiento

La célula terrorista ocupó una masía  abandonada en Tarragona para adoctrinamiento

El juez envía a prisión a Mohamed Houli Chemlal y Driss Oukabir y aplaza su decisión sobre Salh el Karib hasta conocer su grado de implicación en la matanza de Barcelona

MATEO BALÍN MADRID.

El juez de la Audiencia Nacional Fernando Andreu decretó a última hora de ayer el ingreso en prisión provisional sin fianza para los dos de los cuatro detenidos por los atentados de Barcelona y Cambrils (Tarragona) del pasado jueves, en los que murieron 15 personas y más de un centenar resultaron heridas de diversa consideración. Los encarcelados son Mohamed Houli Chemlal, de 21 años, y Driss Oukabir, de 27, a quienes imputan delitos de integración en organización terrorista, asesinato y lesiones de carácter terrorista. Asimismo, al primero, herido en la explosión de la casa de Alcanar (Tarragona) 17 horas antes del atropello masivo en Las Ramblas de Barcelona, le acusa de depósito de explosivos y de estragos.

Con respecto a los otros dos detenidos, el juez Andreu aplazó hasta un máximo de 72 horas (este viernes) la decisión sobre Salh el Karib, quien deberá permanecer custodiado en dependencias policiales a la espera de un registro efectuado este martes en su locutorio de Ripoll (Gerona), de donde procedía buena parte de la célula terrorista. El magistrado quiere conocer el grado de implicación de El Karib con el grupo yihadista antes de resolver sobre su situación personal.

Asimismo, el cuarto detenido, Mohamed Aalla, ha quedado en libertad provisional porque no existen indicios suficientes para decretar su ingreso en prisión, según el auto judicial. Sin embargo, al propietario del Audi A3 en el que iban los cinco terroristas muertos en Cambrils deberá comparecer una vez a la semana en el juzgado, se le ha retirado el pasaporte y se le prohíbe salir del territorio nacional. La Fiscalía, en cambio, había pedido su ingreso en prisión incondicional.

Driss OukabirMohamed Houli ChemlalSalh El KaribMohammed Aalla

El juez Andreu, titular del Juzgado Central de Instrucción número cuatro, detalla en 14 páginas los pormenores de los atentados en los que murieron 15 personas. La principal novedad es que los Mossos d'Esquadra han hallado una masía abandonada en la población de Riudecanyes (Tarragona), que habría sido utilizada por la célula terrorista para adoctrinamiento. Mientras tanto, el chalet de Alcanar que explotó de forma fortuita la madrugada del jueves fue usado para la preparación de los explosivos.

Los agentes inspeccionaron el perímetro exterior de la masía y encontraron, gracias a las gestiones de investigación, restos de una pequeña hoguera, el pasaporte y el carnet de conducir de Mohamed Hichamy, muerto en Cambrils, y el pasaporte de Younes Abouyaaqoub, autor material del atropello de Las Ramblas y muerto este lunes en Subirats (Barcelona) tras una huida de 96 horas. Dichos documentos estaban quemados parcialmente, «pero se pudo determinar la titularidad de los mismos gracias a sus fotos».

En ese lugar también se recogieron diversos comprobantes de compras. Así, los días 1 y 2 de agosto compraron una ingente cantidad de acetona (hasta ahora se tiene conocimiento de 500 litros) y el pasado 16 de agosto, a las 20:25 horas, adquirieron en Sant Carles de la Rápita (Tarragona), 15 fundas de almohadas y bridas para, «muy probablemente», contener los artefactos explosivos en su interior «y listos para ser utilizados».

¿Accidente vial?

Otra novedad conocida en el auto es que los cinco terroristas que murieron en Cambrils compraron a las 21:26 horas del 17 de agosto, horas después del atentado de La Rambla, «cuatro cuchillos y un hacha» en un comercio de la citada población tarraconense. Estas armas las portaban los terroristas que poco después serían abatidos por agentes de los Mossos tras volcar el Audi A3 en el que viajaban.

Asimismo, un accidente vial aparentemente secundario evitó que la tragedia hubiera sido mayor. El mismo día de los atentados de Barcelona y Cambrils, en el kilómetro 265 de la AP-7, una furgoneta Renault Kangoo alquilada por la célula terrorista esa mañana y conducida por Mohamed Hichamy colisionó contra otro vehículo. El conductor le pidió los papeles y le dijo que iba a avisar a la Policía, entonces Hichamy saltó la valla de la autopista y se fue por un camino.

Fuentes policiales creen que esa furgoneta iba a ser utilizada para un atropello masivo en el paseo marítimo de Cambrils, que tendrían que coindicir con otros dos ataques con furgonetas alquiladas, la de La Rambla y otra aparecida en Vic, pero que la explosión del chalet de Alcanar el día antes precipitó todos los planes de la célula terrorista.

En sus declaraciones ante el juez de la Audiencia Nacional, los detenidos aseguraron que «el imán quería inmolarse con un cinturón de explosivos» en una cadena de atentados aún mayor, dado que, reconocieron, pretendían hacer estallar dos furgonetas bomba en algunos de los puntos turísticos más emblemáticos de Barcelona.

Hermano de uno de los terroristas abatidos en Cambrils, su documentación apareció en la furgoneta empleada para el atentado en Las Ramblas.

Sobrevivió a la explosión del chalet de Alcanar un día antes de los ataques terroristas y se le considera clave para averiguar los planes de la célula.

Propietario de un locutorio en Ripoll, alega haber sido sólo un intermediario para que dos miembros del grupo adquirieran unos billetes a Marruecos.

Es el dueño del Audi A3 con el que los terroristas viajaron a Cambrils para cometer el segundo atentado y hermano de uno de ellos.

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