Blindan al 'héroe de Cambrils' que abatió a los cuatro yihadistas

Los Mossos protegen su identidad y ofrecerán al agente apoyo psicológico y un cambio de destino

DAVID S.OLABARRI

Los Mossos d'Esquadra han activado un protocolo para tratar de blindar al 'héroe de Cambrils'. El objetivo es proteger al agente que, con una compañera herida en el suelo, consiguió abatir a cuatro de los cinco terroristas que pretendían atropellar con un Audi A3 a los turistas que disfrutaban de la noche en las terrazas de la localidad tarraconense. Lo hizo apenas unos segundos después de que el A3 embistiese a su coche patrulla, que estaba realizando un control de carretera pocas horas después de la masacre de Las Ramblas. El quinto terrorista logró huir y acuchilló a una persona antes de ser abatido por otra patrulla.

De lo que se trata es cuidar del policía, como se hace con otros agentes que han vivido situaciones traumáticas. Por un lado, se trata de evitar que se produzcan fugas de información. Es decir, que no se conozcan públicamente sus datos personales porque podrían ponerle en grave riesgo, tanto a él como a su familia. En este caso, además, se suma el hecho de que su acción policial podría convertirle en objetivo preferente de los yihadistas. De hecho, ante las preguntas de los medios por saber más datos del 'héroe de Cambrils', fuentes oficiales de los Mossos sólo han informado de que se trata de un agente «con más de once años de experiencia en el cuerpo».

Fuentes policiales recuerdan, en este sentido, el caso de un miembro de los GEO -el subinspector de policía Francisco Javier Torronteras, padre de dos hijos- que falleció en la explosión suicida de Leganes del 3 de abril de 2004, apenas un mes después de los atentados del 11-M. Semanas después, unos individuos profanaron su tumba en el cementerio de Madrid y después le prendieron fuego. El cadáver quedó totalmente carbonizado.

Policías amenazados por ETA

El siguiente paso se centra en ofrecerle la posibilidad de cambiar de comisaría o de destino. También se le pueden ofrecer otras medidas para tratar de garantizar su seguridad -y la de su entorno- y de ayudarle a sobrellevar lo ocurrido. Entre las principales líneas de actuación, se encuentra el apoyo psicológico. «Matar a cuatro personas, pese a que seas un profesional, no es una cuestión fácil de digerir», explicó el mayor de los Mossos d'Esquadra, Josep Lluís Trapero.

Otras fuerzas de seguridad también aplican medidas similares en casos en los que los agentes viven situaciones extremas. En el País Vasco, por ejemplo, a muchos policías de los distintos cuerpos que estaban amenazados por ETA o cuando se tenía información que hacía pensar en la posibilidad de que se produjese un atentado contra ellos se les facilitaba un cambio de destino. Fuentes policiales lamentan, en todo caso, que muchas veces «dependía de la sensibilidad» de la Administración que se pueda encontrar una solución.

Salvando las distancias con lo ocurrido en Cambrils, en la Ertzaintza se activó un protocolo similar en 2012. Un agente, que resultó herido por un disparo de bala aunque salvó la vida gracias al chaleco, mató a un hombre que le disparó durante un atracó a un banco en San Sebastián. Este ertzaina recibió después apoyo psicológico por parte del Departamento de Seguridad y se le ofreció la posibilidad de cambiar de destino.

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