Barcelona incrementará la presencia policial y colocará más barreras de seguridad

Varios mossos patrullan el sábado por el paseo marítimo de Barcelon. :: s. barrenechea / efe
Varios mossos patrullan el sábado por el paseo marítimo de Barcelon. :: s. barrenechea / efe

CRISTIAN REINO BARCELONA

La Generalitat y el Ayuntamiento de Barcelona se reafirman en que la colocación de bolardos no hubiera evitado el atentado de Las Ramblas tal y como estaba concebido. Pero una semana después del trágico atropellamiento y tras analizar lo sucedido aceptan que se pudieron haber tomado mejores medidas de prevención. Ambas entidades concluyeron que la ciudad necesita reforzar su seguridad, como la instalación de barreras fijas, la colocación de los debatidos bolardos y la peatonalización de calles.

La Junta de Seguridad de la capital catalana, integrada por las tres administraciones, celebró ayer su primera reunión tras los atentados y acordaron, como medida inmediata, aumentar la presencia policial en las calles. Se reforzará en un 10% la dotación de agentes de seguridad pública y un 20% los de orden público. La Guardia Urbana, mientras, aumentará un 10% las horas extra para que las patrullas en lugares concurridos puedan hacerse con tres agentes y no con dos. Este incremento podrá comprobarse este mismo sábado en la manifestación convocada en repulsa al terrorismo. El aumento policial también será visible en las localidades turísticas y en las grandes infraestructuras, como el aeropuerto o la estación del tren de alta velocidad de Sants.

Asimismo, la junta de seguridad concluyó que es necesario instalar más barreras móviles en algunos de los puntos más sensibles de la ciudad, como la zona centro, el entorno de la plaza de Cataluña, Portal del Ángel o a Las Ramblas. Capítulo aparte son los bolardos, que han estado en el centro de la polémica desde el jueves pasado, pues su instalación en la parta alta de Las Ramblas podría haber evitado que el presunto terrorista entrara en la calzada y causara la tragedia.

Las tres administraciones se han culpado entre sí estos días sobre este asunto en un intento de quitarse la responsabilidad de encima. El pasado 20 de diciembre, tras los atentados en Niza y Berlín, el Ministerio del Interior recomendó a los ayuntamientos la colocación de barreras. Desde el Ayuntamiento negaron haberse opuesto a su instalación y apuntaron la responsabilidad a la Generalitat, que tiene las competencias en seguridad. El consistorio precisó más tarde que la carta del Ministerio recomendaba «obstáculos disuasorios temporales exclusivamente en periodo navideño».

Las tres instituciones trataron ayer de cerrar la polémica y afirmaron que en la reunión de la junta de seguridad no hubo discrepancias sobre los bolardos. Según afirmó el consejero de Interior, su instalación deberá determinarla una comisión técnica. «El blindaje de Las Ramblas lo único que hubiera hecho es trasladar la acción terrorista a otros lugares», expresó Joaquim Forn.

Sagrada Familia

En cualquier caso, su colocación podría decidirse para el entorno de la Sagrada Familia, aunque el Ayuntamiento también contempla la posibilidad de peatonalizar la zona, igual que las Ramblas, que todavía tienen una vía de subida y otra de bajada para vehículos, además de la zona central, por donde circuló el terrorista, que es solo para viandantes.

Las Ramblas, no obstante, tienen pendiente un plan, previo a los atentados, de reordenación urbanística y el Ayuntamiento podría aprovechar este proyecto para implantar nuevas medidas de seguridad.

La alcaldesa Ada Colau anunció además que en Las Ramblas se levantará un memorial en recuerdo de las víctimas. El diseño de este monumento contará con la participación de víctimas, comerciantes y vecinos. La capital catalana trabaja en un «gran acto» para reconocer a los servicios policiales y de emergencia tras el atropello que costó la vida a 13 personas y dejó más de un centenar de heridos.

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