Atacan sietes sedes del PNV y una casa del pueblo del PSE

Pintada aparecida en una sede del PNV en Vitoria en la que se acusa a los nacionalistas de complicidad con la tortura. :: J. R. Gómez / efe/
Pintada aparecida en una sede del PNV en Vitoria en la que se acusa a los nacionalistas de complicidad con la tortura. :: J. R. Gómez / efe

D. G.

bilbao. PNV y PSE condenaron ayer la aparición de «pintadas insultantes» en siete sedes de la formación nacionalista y una casa del pueblo socialista en las que se acusaba a ambos partidos de «torturadores» y «asesinos» a raíz de la sentencia del Tribunal de Estrasburgo sobre los malos tratos sufridos por los etarras Igor Portu y Mattin Sarasola a manos de la Guardia Civil. El PNV reprochó a la izquierda abertzale y «a los colectivos que legítimamente trabajan en el entorno de los presos de ETA» que callasen ante estos «sabotajes» que «forman parte de otros tiempos».

A través de una nota de prensa, el PNV aseguró que es la «enésima vez» en la que se ve obligados a denunciar este tipo de actos, que están «fuera de tiempo, lugar y entendimiento». La formación nacionalista consideró necesario denunciar los casos de tortura, pero recalcó que «no es de recibo combatirla mediante acciones tan antidemocráticas como son las pintadas en sedes de partidos políticos que nada tienen que ver con esta práctica».

Por su parte, el PSE, y por medio de otro comunicado, recalcó que «este sabotaje supone una conducta antidemocrática que demuestra la falta total de respeto, civismo y convivencia de sus autores, cuya única forma de expresarse es el vandalismo». Según los socialistas, «los ataques y los insultos no lograron amedrentae en el pasado y mucho menos lo van a conseguir ahora». «Nosotros fuimos las víctimas, otros fueron los asesinos», añadieron. Según el PSE, estas «acciones intimidantes forman parte de otros tiempos, de los que parece que algunos no quieren pasar página».

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