Artadi choca con ERC y apuesta por dar poderes ejecutivos a Puigdemont

La ANC se alinea con JxCat y presiona para que el expresidente sea investido en la Cámara catalana

C. REINO

Barcelona. Junts per Catalunya salió ayer en tromba a defender de Carles Puigdemont frente a las presiones de Esquerra, para insistir en que es el candidato a la presidencia y para asegurar que pase lo que pase «mandará» desde Bruselas. «En ningún caso vemos a Carles Puigdemont como un presidente simbólico», afirmó Elsa Artadi en el diario 'Ara'. Por si no quedaba lo suficientemente claro, Eduard Pujol, en Catalunya Radio, se sumó a la advertencia: «Puigdemont tiene que hacer de presidente y poder mandar», dijo.

La propuesta de reforma de la ley de la presidencia de la Generalitat que registró Junts per Catalunya el viernes en la Cámara autonómica busca investir al jefe del Ejecutivo a distancia y facultarle para presidir los consejos de gobierno y tener el timón de mando aunque no esté en el Palau de la Generalitat. Si Puigdemont no puede ser investido por el Parlamento catalán, los independentistas contemplan una investidura alternativa en Bruselas, a través de la asamblea de cargos electos. Una especie de reconocimiento. Sin embargo, Artadi -en las quinielas como candidata alternativa- defendió ayer que también en ese caso su jefe de filas debería mantener funciones «ejecutivas» plenas y «mandar» sobre el presidente o presidenta elegido formal y legalmente en el Parlament.

JxCat, en todo caso, insiste en que esa sería una solución de último recurso y presiona a sus socios para que se sumen a su apuesta para llevar el intento de una investidura a distancia hasta las últimas consecuencias, algo que Esquerra no quiere ni contemplar, pues cree que acarrea riesgos penales para los miembros de la Mesa -entre los que se encuentra su diputado Roger Torrent- que a estas alturas ya carecen de sentido. Lo han dicho en varias ocasiones: «No necesitamos más mártires sino un gobierno efectivo que ponga fin al 155».

Los neoconvergentes hallaron ayer en la ANC, no obstante, un buen aliado para su propósito. La plataforma soberanista rompió la neutralidad que mantenía hasta la fecha junto a Ómnium y se lanzó a pedir a ERC que el exalcalde de Girona sea elegido en la Cámara, aunque eso suponga desafiar al Constitucional y al Estado, pues se da casi por hecho que el Gobierno impugnará la reforma legal propuesta y la investidura a distancia podría quedar suspendida por el tribunal.

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