El aniversario del asesinato de Miguel Ángel Blanco resucita la división política

La hermana de Miguel Ángel Blanco y representantes madrileños de todos los partidos, ayer, durante el homenaje del PP. :: emilio naranjo / efe

La hermana del concejal de Ermua lamenta que la unidad de 1997 haya quedado diluida con el paso del tiempo

NURIA VEGA MADRID.

El 20 aniversario del secuestro de Miguel Ángel Blanco ha dejado una estela agridulce. Aunque el asesinato del concejal de Ermua sigue concitando un sentimiento unánime de repulsa, los partidos se han topado con serias dificultades para reeditar la unidad política que acompañó a las movilizaciones ciudadanas de aquel julio de 1997 en el que la amenaza de ETA no dejó resquicios para la división. La hermana del edil vizcaíno lamentó ayer que la voz «única» que se alzó entonces contra el terror, se haya diluido con el paso del tiempo: «Me da muchísima pena que volvamos otra vez a medirnos políticamente a la hora de rendir homenaje a una víctima».

Marimar Blanco ocupa a día de hoy un escaño en la bancada del PP en el Congreso. La misma Cámara baja donde el martes el consenso se tornó imposible para aprobar una declaración y que ayer guardaba un minuto, un «grito de silencio», pese a la ausencia de los dos diputados de EH Bildu. «El cruel asesinato despertó un estallido de conciencia y unidad en la sociedad española que no debemos olvidar», incidió la presidenta de la institución, Ana Pastor.

La jornada, sin embargo, arrastró la resaca de la polémica. Los homenajes en Madrid quedaron empañados por un clima de crispación. El primero, el del grupo municipal del PP. Al acto se sumó la alcaldesa, Manuela Carmena, pese a la controversia por la negativa del Ayuntamiento a colgar una pancarta en recuerdo de Miguel Ángel Blanco.

La concentración reunió a autoridades y vecinos en torno a un panel con la imagen del concejal asesinado y la leyenda «Madrid no te olvida». «Te pido -se dirigió Marimar Blanco a la regidora- que colguemos esta pancarta en el balcón de Cibeles. Por favor te lo pido». Los abucheos a Carmena obligaron, sin embargo, al portavoz municipal de los populares a reclamar «respeto».

Horas después, José Luis Martínez-Almeida se vería forzado a repetir las mismas palabras tras el minuto de silencio convocado por el Ayuntamiento de Madrid a iniciativa de la Federación Española de Municipios y Provincias. La presencia de todas las opciones políticas no evitó que los asistentes se cruzaran a gritos los nombres de Carmena y Miguel Ángel. «Podemos se ha equivocado nuevamente», zanjó el presidente de Ciudadanos, Albert Rivera.

Los cauces del consenso

Tampoco en el municipio guipuzcoano de Lasarte-Oria fue posible acordar un texto por el aniversario. El PSE, el PNV y Podemos se abstuvieron ante la propuesta del PP, mientras que EH Bildu optó por el voto en contra. En un comunicado, los socialistas reprocharon la gestión de la iniciativa y que no se hubiesen seguido los cauces para buscar un consenso amplio. La misma crítica que los nacionalistas vascos extendieron a los populares en el Congreso el martes. «Sospecho que a veces el PP comete la imprudencia de utilizar la memoria de las víctimas para que no se hable de corrupción», recriminó el líder de Podemos, Pablo Iglesias.

El eco de las diferencias llegó hasta el acto central de la Fundación Miguel Ángel Blanco en el Teatro Real de Madrid. El ministro del Interior, Juan Ignacio Zoido, reclamó unidad frente al terrorismo sin «equidistancias ni eufemismos» y la titular de Defensa, María Dolores de Cospedal, censuró que «algunos sectores regateen homenajes».

Mariano Rajoy y Pedro Sánchez quisieron, en cambio, abstraerse de las disputas partidistas. El presidente abogó por recordar a Miguel Ángel Blanco como «símbolo de defensa de la vida y la libertad». Y el secretario general del PSOE telefoneó a la hermana del edil para trasladarle el apoyo «de toda la familia socialista».

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