La CUP amenaza a republicanos y neoconvergentes con retirarles su apoyo

La ANC intenta levantar el ánimo independentista y asegura que la victoria se «toca» con los dedos

C. R. BARCELONA.

La CUP se siente ninguneada por sus socios independentistas y amenazó ayer con no votar a favor del candidato que propongan Junts per Catalunya y Esquerra. Un aviso, que de confirmarse, haría saltar por los aires la mayoría absoluta obtenida por el secesionismo en las pasadas elecciones. Mayoría que se compone de 70 diputados (dos más de los necesarios), pero que la CUP, con cuatro escaños, se resiste a que se dé por hecho su apoyo.

Por ello, llamó al orden a sus socios y les instó a ponerse de acuerdo, a insistir en el choque de trenes y a celebrar cuanto antes la investidura. Los anticapitalistas temen que neoconvergentes y republicanos pacten por su cuenta el candidato y les obliguen a un trágala sin compromisos claros con el desarrollo de la república. «Si alguien piensa que cuando tiene un acuerdo con la CUP se puede echar atrás, que se prepare», afirmaron los anticapitalistas. «Que se prepare para una campaña en la calle de denuncia, que se prepare para no tener los cuatro votos de la CUP», añadieron.

Los antisistema apoyan, no por afinidad ideológica, la investidura de Carles Puigdemont, pero reclaman a sus aliados que asuman la «represión» por parte de la justicia española por llevar a cabo una elección a distancia. «La CUP está dispuesta a sacrificarse con prisión y exilio», apuntaron. La izquierda radical independentista no tiene ya la capacidad de presión que tenía en la pasada legilatura, en la que con diez escaños forzó la renuncia de Artur Mas y condicionó buena parte de la hoja de ruta secesionista. Sus cuatro parlamentarios, sin embargo, son aún decisivos porque Junts per Catalunya y Esquerra suman 66, dos menos que la mayoría.

También desde la ANC instaron ayer a Junts per Catalunya y a ERC a que apuesten por la desobediencia al Constitucional para investir a Puigdemont. La plataforma secesionista exigió unidad a los partidos y avisó que volverá a convocar movilizaciones en la calle si «el Estado o sus tribunales paralizan la investidura».

A pesar de la confesión de Puigdemont a través del móvil de Toni Comín, la ANC aún cree que el proceso está vivo y que la victoria secesionista está cerca, a punto de «tocar» con los dedos, afirmó el vicepresidente de la entidad soberanista, Agustí Alcoberro. «El proceso tiene una fuerza muy grande que es la gente, no está tocado de muerte ni mucho menos», remató.

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