El PP afirma que no tiene «nada que ocultar» con la trama 'Gürtel'

El PSOE rechaza de nuevo sumarse a la moción de censura que plantea Podemos ante «la ciénaga» de corrupción

MARÍA EUGENIA ALONSO MADRID.

El juicio por la rama valenciana de la 'trama Gürtel' ha vuelto a destapar la caja de los truenos de la corrupción en el PP. Tras el giro en la estrategia de Francisco Correa, Pablo Crespo y Álvaro Pérez, 'el Bigotes', que han optado por señalar ante los jueces a los populares -en concreto al exdirigente Ricardo Costa y al expresidente de Valencia, Francisco Camps-, los conservadores tratan de aguantar el chaparrón. «El PP no tiene nada que ocultar», remarcó ayer su vicesecretario de Comunicación, Pablo Casado, que aseguró que nunca valoran las declaraciones ni las estrategias de defensa de personas que están en proceso judicial.

El dirigente conservador se enrocó en la tesis de que los escándalos forman parte del pasado y que el PP lo que hace es «mirar al futuro». En el partido gubernamental saben que los casos de corrupción que les han salpicado en los últimos años penalizan la marca del PP y no les permite recuperar terreno frente al partido de Albert Rivera. De ahí que traten de desvincular los nuevos datos que han surgido en las confesiones del juicio del caso 'Gürtel' con la actual dirección nacional. Solo hay un problema, Mariano Rajoy estaba entonces y está ahora al frente del partido.

Pero Casado hizo caso omiso a esa circunstancia y sentenció: «Si alguien lo ha hecho mal lo pagará, se llame como se llame o haya militado en el partido que haya militado». El portavoz recordó además que todos los que están acusados en la Audiencia Nacional «ni militan en el partido» ni pertenecen a «ninguna institución del PP en estos momentos».

Quien sí milita en sus filas es la senadora Pilar Barreiro, a la que el Tribunal Supremo investiga por cinco presuntos delitos supuestamente relacionados con la 'trama Púnica' y cuya dimisión exige Ciudadanos para confirmar su apoyo a los Presupuestos de 2018. Desde la formación naranja insisten en que ellos han cumplido hasta ahora su parte del acuerdo de investidura y es el propio Rajoy quien «falta a su palabra» al negarse a que Barreiro renuncie a su escaño.

El PP ha perdido hasta ahora todos los pulsos que le han echado a los liberales en cuanto a la aplicación de la cláusula del pacto de investidura que obliga a expulsar a los «imputados formalmente o encausados por delitos de corrupción». Más de una decena de cargos populares han dimitido para facilitar los acuerdos de Ciudadanos. Tras meses de tensiones, Pedro Antonio Sánchez, presidente de Murcia, tuvo que acabar haciéndolo tras ser imputado en el 'caso Auditorio'. «Esperemos que no esperen mes y medio» para rectificar, como ocurrió con el exmandatario autonómico, recordó Inés Arrimadas.

La portavoz nacional de Ciudadanos insistió en que la defensa por parte del PP de su senadora está «poniendo patas arriba la estabilidad de España» y arriesgando la aprobación de las cuentas del Estado para este año. Arrimadas invitó a los populares a hacer «autocrítica» sobre la falta de reformas o de un proyecto que defienda «sin complejos» la unión y la igualdad de todos los españoles, en vez de atacar al único partido que ha demostrado ser capaz de ganar al separatismo en Cataluña y que es «exigente» en el cumplimiento de los compromisos.

Moción de censura

No es el único frente abierto para Mariano Rajoy. Podemos ha vuelto a poner sobre el tapete la posibilidad de presentar una moción de censura contra su Gobierno. La secretaria de Participación de Podemos, Noelia Vera, insistió ayer en que su formación sigue considerando «urgente» sacar de La Moncloa a Rajoy con una moción de censura ante «la ciénaga» de corrupción. Pero reconoció que es al líder del PSOE, Pedro Sánchez, a quien le corresponde presentarla y no está por la labor. «Si se retracta y quiere hacerlo -insisitió Vera- vamos a apoyar a Pedro Sánchez para que presente una moción».

Pero desde Ferraz se apresuraron a descartar la idea. Su secretario de Organización, José Luis Ábalos, zanjó el debate y aseguró que no habrá dicha moción. «No vamos a participar de una cuestión así», apuntó. Y ante la propuesta de las fuerzas indepedentistas catalanas de apoyar al PSOE en dicha moción, sin vincularla a la celebración del referéndum como pedían antes, Ábalos indicó que ya en verano les llegó ese mensaje de los secesionistas y respondieron con una negativa. «No tenemos tanta ansia de gobernar a toda costa, y menos a cambio de la unidad territorial», remachó el 'número tres' de Sánchez.

Contenido Patrocinado

Fotos

Vídeos