Las acusaciones esperan que Crespo y 'el Bigotes' identifiquen hoy también a Costa

M. BALÍN

madrid. Las acusaciones en el juicio por la presunta financiación irregular del Partido Popular en la Comunidad Valenciana (PPCV), la Fiscalía Anticorrupción, la Abogacía del Estado y el Partido Socialista del País Valenciano (PSPV), esperan que los gestores de las empresas de Francisco Correa, cerebro confeso de la trama 'Gürtel', identifiquen hoy también a Ricardo Costa como la persona del partido que les dijo cómo y a quién facturar (de forma ficticia) gastos electorales en las campaña de 2007 y 2008.

La fiscal Myriam Segura se reunió ayer con los abogados de Pablo Crespo y Álvaro Pérez, 'el Bigotes', con el objetivo de negociar un posible principio de acuerdo según el cual sus clientes reconocerían «hechos relevantes» para el devenir del juicio a cambio de rebajar sus penas de prisión: se enfrentan a 22 y 27 años, respectivamente.

Sin embargo, los letrados Miguel Durán (Crespo) y Javier Vasallo ('el Bigotes') no salieron muy contentos de la cita porque esperaban concretar las condiciones del pacto. Una circunstancia que no ocurrió por un motivo fundamental: al igual que ocurrió con Correa, los fiscales primero quieren escuchar la declaración de los acusados y tomar luego una decisión en su informe de conclusiones, es decir, al finalizar el juicio.

Tensar la cuerda

Por este motivo, los fiscales no quieren vender la piel del oso antes de cazarlo y prefieren ser conservadores y esperar. Algo que a los abogados defensores, cuya estrategia saltó el miércoles por los aires con la revelación de Correa al abogado del Estado, no sentó ayer nada bien. Incluso el abogado de Crespo aseguró que si Anticorrupción no quiere pacto para rebajar las penas, «mi cliente no contestará (hoy) a las preguntas de los fiscales». En una clara intención de tensar la cuerda.

El desafío que tienen por delante el ex secretario general del PP de Pontevedra y su colega, hombre de Correa en Valencia a través de la sociedad Orange Market, es que la confesión del jefe les compromete sobremanera. A Crespo porque fue la persona que le dio a Correa el nombre de Ricardo Costa, según declaró éste.

Con este escenario, el propio Costa espera el desenlace de estos movimientos antes de ser interrogado. Pase lo que pase con Crespo y 'el Bigotes' su defensa es consciente de que tiene que sacudirse de encima las acusaciones de Correa con una intrervención convincente para el juez y la Fiscalía, que reclama para él siete años y nueve meses de cárcel.

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