Un accidente en Burgos con cinco muertos empaña el descenso de víctimas en verano

Los equipos de emergencia asisten a las víctimas del choque entre un coche y un camión, ayer en la N-1 a su paso por Pancorbo (Burgos). :: R. C./
Los equipos de emergencia asisten a las víctimas del choque entre un coche y un camión, ayer en la N-1 a su paso por Pancorbo (Burgos). :: R. C.

El balance de la DGT arroja un saldo de 224 fallecidos durante los meses de julio y agosto, lo que supone 31 víctimas mortales menos que el año anterior

J. LUIS ALVAREZ MADRID.

La muerte ayer de cinco personas en Burgos, dos mujeres y tres niños de una misma familia, empañó la presentación de los buenos resultados de la siniestralidad del verano. Durante julio y agosto fallecieron 224 personas, 31 menos que el año anterior, en los 232 accidentes mortales ocurridos. Pero es que, además, las 103 víctimas mortales lo convierten en el agosto de menor siniestralidad desde los años 60, cuando los responsables del tráfico comenzaron a realizar este tipo de registros.

Pero las buenas noticias ayer no fueron completas. La Agrupación de Tráfico de la Guardia Civil investiga las causas del trágico accidente ocurrido en la localidad burgalesa de Pancorbo. Sobre las 7:42 horas, en el kilómetro 305 de la N-1, un turismo Peugeot 607 en el que viajaban seis pasajeros -uno más que los legalmente permitidos en este tipo de vehículo- se salió de su carril y fue a empotrarse contra la parte delantera de un camión cisterna que circulaba en sentido contrario. El coche salió rebotado y se estampó en la cuneta contra la ladera de piedra de la montaña.

Los sanitarios que se desplazaron al lugar no pudieron hacer nada por los fallecidos, todos de origen francés. Se trata de una mujer de 32 años, su madre, de 60, y tres niños de 3, 7 y 9 años, hijos de la primera víctima. El conductor del coche, marido de la fallecida y padre de los menores, resultó herido leve, por lo que fue evacuado hasta el hospital Santiago Apostol de Miranda del Ebro. El conductor del camión resultó ileso, aunque fue atendido debido a la crisis nerviosa que padecía.

Las víctimas mortales tuvieron que ser excarceladas entre el amasijo de hierros en que quedó convertido el coche. Al parecer, no utilizaban los cinturones de seguridad ni las sillas de retención infantil en el momento del accidente, según fuentes de la subdelegación del Gobierno en Burgos. El conductor del camión explicó a los agentes de Atestados del instituto armado que vio cómo el coche se salía de su carril y, aunque le dio las luces largas de advertencia, no pudo esquivarlo pese a efectuar un volantazo.

El lugar del siniestro, en el conocido como Desfiladero de Pancorbo, está marcado con señales como 'tramo de alta concentración de accidentes'. La velocidad está limitada a 50 km/h y cuenta con radares fijos.

Ayer, el ministro del Interior, Juan Ignacio Zoido, fue el encargado de presentar el balance de un verano que rompe la racha alcista que se está registrando durante 2017. Pero es que, además, los datos dan un vuelco a la estadística anual, ya que durante los ocho primeros meses del año el número de victimas mortales sea de 775 personas, 23 menos que en el mismo periodo del año anterior.

Según el ministro Zoido, la reducción de las víctimas mortales «es una buena noticia, pero no nos llena de satisfacción. Es solo un estímulo para redoblar los esfuerzos en tomar medidas y en concienciar a la ciudadadanía».

El 80% de los 224 fallecidos este verano perecieron en accidentes que, como el ocurrido ayer en Burgos, tuvieron como escenario las carreteras secundarias. La salida de la vía fue el accidente más frecuente, con el 43% de las víctimas. Asimismo, el 28% de los muertos no utilizaba el cinturón de seguridad y solo uno de los motoristas fallecidos no llevaba puesto el casco.

Vigilancia especial

Los responsables de la DGT destacaron que durante el verano no murió ningún ciclista en las 140 rutas ciclistas especialmente vigiladas durante los fines de semana y los días festivos. En estas rutas fueron impuestas 26 sanciones por no dejar suficiente distancia en los adelantamientos entre el vehículo y la bicicleta, 324 por excesos de velocidad, 119 por alcoholemias positivas y 21 por consumo de drogas.

Asimismo, durante las campañas especiales de vigilancia, los agentes de la Agrupación de la Guardia Civil realizaron 130.000 test de alcohol y drogas que permitieron detectar a 2.700 conductores que habían consumido estas sustancias. Los radares móviles y los helicópteros de la DGT controlaron a 441.000 vehículos, de los que 24.473 fueron denunciados por circular por encima de los límites de velocidad permitidos.

La reducción de la siniestralidad ha sido posible pese al aumento en el número de desplazamientos por carretera: se produjeron 87,6 millones, lo que supone 2,5 millones más que el año anterior.

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