H. Abouyaaqoub: «Si tengo tiempo, quedamos, ¿ok?»

C. R. BARCELONA

Houssaine Abouyaaqoub se cruzó mensajes sobre las 15.30 horas del jueves, horas antes de perpetrar el atentado y de caer muerto por disparos de la Policía, con un amigo que se interesaba por él tras varios días sin tener noticias. «Tío, que estás perdido», le decía el amigo, a lo que Abouyaaqoub respondió que tenía «un poco de trabajo» este verano porque se quería «pillar» un coche.

Dos amigos que hace tiempo que no se ven retoman el contacto intentando quedar. Conversaciones similares se suceden en los chats de whatsapp de cualquier ciudadano. La diferencia aquí es que uno de los interlocutores es Houssaine Abouyaaqoub, uno de los terroristas de la célula yihadista abatido por los Mossos en Cambrils y hermano de Younes, el autor material de la matanza en Las Ramblas. En ese cruce de mensajes, su amigo insistió de nuevo y le propuso quedar para ir a los karts de Roses (Gerona) «que son baratos». «Okey, ya te diré algo, vale perfecto, si tengo tiempo te digo, okey?», le contestó, de manera que su amigo cerró la charla con un «ok, rey; así nos vemos, hace mucho que estamos todos perdidos».

La conversación, difundida ayer por el diario 'Ara', de apariencia completamente normal, casa con la teoría de que el imán de Ripoll adoctrinó al resto de integrantes de la célula, mucho más jóvenes, en la corriente más clandestina del salafismo, la Takfir wal-Hijra, que permite llevar una doble vida. Así, lo que era una convivencia normal para los vecinos de Ripoll, unos meses antes de los atentados los jóvenes comenzaron a hacer pequeños cambios. Por ejemplo, Housaaine siempre había ido con un grupo de amigos que eran tanto de origen magrebí como catalán, pero a finales de mayo, cuando terminó un curso de electromecánica, solo se juntaba con los miembros más jóvenes de la célula.

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