Diario Sur

López Madrid. : f. villar / efe
López Madrid. : f. villar / efe

De yernísimo a 'compi yogui' de la Reina

  • Tiene especial habilidad para rodearse bien, pero también tiene la torpeza para verse involucrado en tres causas de corrupción

  • Javier López Madrid Consejero de OHL

«Te escribí cuando salió el artículo de lo de las tarjetas en la mierda de LOC y ya sabes lo que pienso, Javier. Sabemos quién eres, sabes quiénes somos. Nos conocemos, nos queremos, nos respetamos. Lo demás, merde. Un beso, compi yogui. (I miss you)». La difusión en marzo del año pasado de este 'whatsapp' enviado a Javier López Madrid el 15 de octubre de 2015 por la reina Letizia hizo reaccionar a la Zarzuela. La versión oficial es que los Reyes rompieron su relación con el empresario una semana después de que se enviara ese y otra serie de mensajes, esta vez de Felipe VI a su amigo de la infancia, en los que el monarca le preguntaba dónde estaba para poder verse y charlar tranquilamente.

Empresario y abogado, López Madrid siempre ha sabido rodearse bien. Proviene, eso sí, de buena familia. No se hizo a sí mismo, todo se lo hicieron. Es de la misma quinta que don Felipe, con quien compartió clases en el colegio Santa María de Los Rosales. La amistad continuó y se amplió a sus parejas, a la hoy reina Letizia y a Silvia Villar Mir, única hija de Juan Miguel Villar Mir, quien aglutina un conglomerado de empresas en las que le ha dado distintos cargos de responsabilidad. Y hasta marzo de 2015 era miembro del Patronato Princesa de Asturias. Renunció al cargo, aunque no se dijo, por su primer escándalo judicial: la imputación por acoso sexual, amenazas y agresión a una dermatóloga. Un caso oscuro del que fue sobreseído en febrero de 2016.

Otra cosa no, pero hay que reconocerle el mérito de tener un pie metido en buena parte de los escándalos judiciales que se han destapado en los últimos tiempos. O quizás, más que mérito, lo que hay que destacar es su torpeza. Porque su nombre está relacionado con las tarjetas 'black', el 'caso Púnica' y ahora, para rematar, la 'operación Lezo'.

López Madrid comenzó a ser conocido para el gran público cuando apareció en la lista de los beneficiarios de las tarjetas opacas de Caja Madrid. Se gastó 34.807,81 euros en 111 cargos, sobre todo en restaurantes, durante 2010 y 2011. Fue condenado a seis meses de prisión e inhabilitación. Luego estuvo en el consejo de administración, presidido por Rodrigo Rato, que concedió 344 millones a interés cero al conglomerado de empresas de su suegro.

Más grave por los delitos que se investigan es su imputación en la 'trama Púnica'. El juez del caso, Eloy Velasco, tiene abierta una pieza separada bajo secreto desde principios de 2006 sobre la presunta financiación irregular del PP de Madrid. Tanto el antiguo presidente de CEIM, la patronal madrileña, Arturo Fernández, como López Madrid y otros cuatro empresarios aparecerían como supuestos pagadores de la &lsquocaja B&rsquo a cambio de adjudicaciones de obra pública de la Comunidad de Madrid.

Y por si no tenía suficiente, ahora la 'operacion Lezo'. En enero de este año, su suegro le buscó un exilio dorado en Londres. Fue nombrado presidente ejecutivo de Ferroglobe. Con tierra de por medio, el matrimonio y sus hijos, ya veinteañeros, querían apartarse del foco judicial. Pero ni así. Este jueves, tras el registro en la sede de OHL, dentro de la operación por el saqueo al Canal de Isabel II, las autoridades contactaron con López Madrid. El mensaje fue claro y contundente: regrese a España, donde se procederá a su detención.