Diario Sur

El Gobierno busca que la corrupción no enturbie la negociación presupuestaria

  • El Ejecutivo argumenta que el PP actúa cuando «hay indicios» mientras Rajoy llama a los suyos a preservar la «unidad»

Restan doce días para que los Presupuestos Generales del Estado superen su primer examen parlamentario y el Ejecutivo trata de poner las negociaciones a salvo del nuevo escándalo de supuesta corrupción que salpica al PP. La detención del expresidente de la Comunidad de Madrid Ignacio González y la citación como testigo de Mariano Rajoy en el juicio por &lsquoGürtel&rsquo, han contribuido a poner en pie de guerra esta semana a la oposición. Pero en la Moncloa insisten en disociar lo uno de lo otro. «La responsabilidad del Gobierno es buscar aliados y esperamos la responsabilidad de los grupos políticos para poner énfasis en lo que importa en estos momentos, la aprobación de las cuentas», confió el portavoz Íñigo Méndez de Vigo.

Pese a que públicamente el Ejecutivo se cuida de trasladar una especial inquietud, el optimismo del Gabinete de Rajoy atraviesa horas bajas. Fuentes gubernamentales confesaron hoy no tener «ninguna certeza» de que las cifras de Cristóbal Montoro vayan a lograr ser aprobadas. Aun así, admiten que ninguno de los socios, reales o potenciales del PP, ha manifestado su preocupación en las últimas horas.

De momento, la «vergüenza» que asegura sentir Albert Rivera porque cada día surgen nuevos imputados, no impide a Ciudadanos respaldar las cuentas. «Sería injusto condicionar los derechos de los ciudadanos a la corrupción del partido que gobierna», manifestó ayer el presidente de los liberales. Y del mismo modo, aunque el PNV cree que «se complica la negociación», su portavoz en el Prlamento vasco, Joseba Egibar, no da los contactos por concluidos. «La inhabilitación política, desde luego, no existe», puntualizó en Radio Euskadi.

Justificación

En este contexto, el Gobierno se aferra a la necesidad económica -hasta ahora, relativa- de aprobar las cuentas y al error de poner en riesgo la legislatura. A cambio, intenta ofrecer la imagen de un Ejecutivo comprometido contra la corrupción y un PP que, «cuando hay indicios», actúa de «forma contundente» ante la Fiscalía.

A ese PP se dirigió ayer Rajoy en el congreso de Nuevas Generaciones en Sevilla para pedir a los suyos «unidad» en una semana convulsa y recordar el sometimiento de «todos» a los tribunales, «tomen las decisiones que tomen». Una advertencia llamativa días después de que el partido mostrara su desacuerdo con la citación del presidente para que testifique por &lsquoGürtel&rsquo.

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