Diario Sur

Rajoy se desmarca del PP y asume con «normalidad» su citación en 'Gürtel'

  • El presidente avanza que irá «encantado» a declarar como testigo y se abstiene de cuestionar la decisión de la Audiencia Nacional

madrid. Mariano Rajoy se desmarcó ayer de la línea argumental de su partido. No habló de jueces que ceden a las «presiones espurias» de una asociación del PSOE que pretende arrastrar al presidente del Gobierno al banquillo; tampoco rescató el ventilador que en 2009 le llevó a sentenciar aquello de «esto no es una trama del PP, esto es una trama contra el PP». El jefe del Ejecutivo simplemente consideró como un «acto de pura normalidad» su citación para testificar en el juicio por &lsquoGürtel&rsquo. «Es mi obligación e iré encantado a responder a lo que tengan a bien preguntar y aclarar lo que quieran aclarar», aceptó con la «naturalidad» que le aconsejaban esta semana en los despachos de la Moncloa.

Ya el martes por la tarde sorprendió a algunos cargos del Gobierno y del PP el comunicado con el que el partido desaprobó la decisión judicial y denunció una «clara intencionalidad política», además de ver «un abuso de derecho» en la insistencia de la acusación contra el presidente. La contención que durante toda la jornada habían asumido los ministros de Rajoy, saltó por los aires en la sede central de la calle Génova. El tono evocó la etapa en la que los populares se resistían a aceptar la existencia de una red corrupta en sus filas y fuentes de la formación se alarmaron. Cuestionar, aunque fuera de forma indirecta, al tribunal entraba en contradicción con la defensa férrea del sistema judicial en una organización tradicional como el PP.

La intervención de Rajoy calmó ayer los ánimos. «Yo llevo diciendo durante mucho tiempo que cumplir la ley y hacer caso de las resoluciones de los tribunales es algo obligado para todos, también para los gobernantes», se reafirmó. Del mismo modo, rehusó comentar las decisiones de la Audiencia Nacional, le parezcan «razonables o no», e incluso se negó a analizar el cambio de criterio sobre su papel en la vista oral. «En dos oportunidades dijeron que no tenía que ir como testigo, ahora dicen que sí, no dije nada entonces y ahora tampoco», zanjó. Lo hizo, en cualquier caso, como «presidente del Gobierno». No terminó de aclarar si es también su postura como líder del PP.

El comunicado de Cospedal

Aunque cuesta imaginar que Rajoy no estuviera al tanto del contenido del comunicado del PP, fuentes de la formación atribuyen a la órbita de María Dolores de Cospedal la responsabilidad del texto. Aun así, todos reconocen que la nota enviada a los medios de comunicación funcionó como argumentario interno. De ahí que un día después, el portavoz parlamentario, Rafael Hernando, insistiera en denunciar que la asociación Adade, el «Ausbanc del PSOE», se encontraba tras el cambio de posición de la Audiencia Nacional.

Algunas voces en el PP instan a ser prudentes y no exagerar el malestar por la citación de Rajoy. En realidad, temen alimentar la sensación de que el presidente se sentará en el banquillo, cuando en realidad lo hace en calidad de testigo y no de acusado. Incluso el dirigente gallego, Alberto Núñez Feijóo, se vio en la obligación de respaldar la «honestidad absoluta» de su jefe de filas «por más que a la oposición le parezca que va como investigado».

Este será un elemento a tener en cuenta para diseñar la estrategia judicial y política que arropará al presidente en el juicio por la primera etapa de &lsquoGürtel&rsquo. Todavía no se ha cerrado si Rajoy acudirá en persona al juzgado o si recurrirá al formato de la videoconferencia. En el PP dudan de la conveniencia de volver al «plasma» y aunque el jefe del Ejecutivo lo ha dejado en manos de los tribunales, su «iré encantado» se interpretó como el reconocimiento de que no tiene problemas en desplazarse hasta la Audiencia Nacional.