Diario Sur

El arresto de González pone a la expresidenta contra las cuerdas

madrid. «Te entiendo» fue el mensaje de móvil que Mariano Rajoy envió a Esperanza Aguirre el 15 de febrero de 2016, cuando la entonces presidenta del PP de Madrid le comunicó su intención de dejar el cargo. Las informaciones sobre la financiación irregular del partido en la comunidad, el registro de la sede y el encarcelamiento un año atrás de uno de otro de sus hombres de confianza, Francisco Granados, llevó a la dirigente madrileña a anticipar unos meses la decisión de dejar el liderazgo regional. «Debía haber vigilado mejor», reconoció en aquel momento. Hasta ahora, sin embargo, no se había puesto en cuestión su continuidad en el Ayuntamiento de la capital.

«Conmocionada», Aguirre aseguró ayer que no se plantea su dimisión como portavoz de los populares en el consistorio. Al menos en «este momento». A falta de más información sobre las supuestas actividades ilícitas de su exvicepresidente y sucesor, Ignacio González, recuerda que dar un paso atrás es algo que ya hizo como líder del PP madrileño «sin tener ninguna culpa». Pero en su partido apuntan que no puede estar «más tocada».

Desde la dirección nacional, Fernando Martínez-Maillo, dejó este martes en sus manos cualquier decisión. «Ella sabe perfectamente lo qué tiene que hacer en cada momento», deslizó en una entrevista en RNE en la que descartó haber conversado con Aguirre. En todo caso, añadió que exigirle explicaciones por quien fue su número dos «no aportaría absolutamente nada».

El runrún de la dimisión se extendió por el partido y el argumento que la dirigente madrileña empleó en 2016 podría acabar con su trayectoria. De confirmarse que González cometió algún delito bajo su mandato en la Comunidad de Madrid, la situación podría complicarse para quien defendió la conveniencia de asumir responsabilidades políticas por «los errores ‘in vigilando’». Y según el coordinador general del PP, todo apunta a que la detención del expresidente «en una operación tan compleja no aventura cosas positivas».

Mientras tanto, los populares cierran filas con Cristina Cifuentes, a quien respaldan por su colaboración activa con la Fiscalía en este caso.