Diario Sur

El Gobierno cierra todas las puertas a un referéndum a la escocesa

  • La Generalitat replica que celebrará la consulta tenga o no el visto bueno del Ejecutivo de Mariano Rajoy

barcelona. El Gobierno central rechazó ayer una vez más la propuesta del Ejecutivo catalán de celebrar un referéndum a la escocesa en septiembre de este año como solución al pleito catalán, que se aboca cada vez más al choque institucional. En un artículo publicado en el diario 'El País', Carles Puigdemont y Oriol Junqueras emplazaron a Mariano Rajoy a sentarse en torno a una mesa y negociar un «referéndum acordado» sobre la independencia de Cataluña, como el que pactaron para 2014 Londres y Edimburgo y que podrían volver a acordar para 2018 o 2019. «Entre Reino Unido y Escocia hubo acuerdo, porque hubo voluntad política de convocar y permitir un referéndum. No se dejó en manos de tribunales lo que se pudo resolver políticamente», afirmaron en la misiva el presidente de la Generalitat y su número dos, el vicepresidente. Pero al mismo tiempo que tendieron la mano, advirtieron de que el referéndum se hará este año haya o no pacto con Madrid.

La respuesta del Gobierno central a la oferta de la Generalitat no varió de las anteriores. En España, ni el Gobierno ni el Parlamento pueden negociar lo que pertenece al conjunto de los españoles, apuntaron desde el Ejecutivo central. El delegado del Gobierno en Cataluña, Enric Millo, fue el primero en manifestarseo. Millo criticó a Puigdemont y a Junqueras porque a su juicio no pueden hacer «de bombero y pirómano a la vez». Tienen que elegir, dijo el dirigente popular, «qué papel quieren jugar» y concretar si quieren dialogar o si eligen la vía unilateral.

Más contundente fue después Soraya Sáenz de Santamaría. Según zanjó la vicepresidenta sobre la oferta de los dos líderes soberanistas, «ni se pide ni se ofrece diálogo, se exige un referéndum contrario a la Constitución».

El argumento del Gobierno es que no puede negociar un referéndum porque es radicalmente contrario a la Constitución y a la soberanía nacional. El principal argumento del Ejecutivo central es que ni él ni el Parlamento pueden negociar sobre lo que no les pertenece, ya que la soberanía nacional corresponde al conjunto de los españoles. En el Reino Unido, en cambio, no existe una Constitución escrita, como en España, Alemania o Italia, por ejemplo. El Acta de la Unión de 1707, por el que el Parlamento de Escocia acordó en ese año la unión con Inglaterra, contempla la secesión escocesa si es la voluntad mayoritaria de sus ciudadanos. Por contra, la Constitución española establece en su artículo segundo la «indisoluble unidad de la nación española».

Recibe nuestras newsletters en tu email

Apúntate