Diario Sur

El PSOE registra su proyecto de seguridad ciudadana para liquidar la 'ley mordaza'

El socialista Antonio Hernando, en su comparecencia de ayer en el Congreso. :: S. Barrenechea / efe
El socialista Antonio Hernando, en su comparecencia de ayer en el Congreso. :: S. Barrenechea / efe
  • Propone recuperar la 'ley Corcuera' mientras se aprueba el nuevo texto que acabe con los puntos más polémicos de la norma en vigor

El PSOE quiere evitar que el PP y el Gobierno adormezcan o ignoren la solicitud de derogación de la 'ley mordaza', principal bestia negra de la oposición en esta legislatura junto a la Lomce. El grupo socialista se apresuró a registrar ayer en el Congreso una proposición de Ley Orgánica sobre Protección de la Seguridad Ciudadana para acelerar los debates parlamentarios y enterrar la norma que introdujo, entre otros aspectos, las multas de hasta 600.000 euros para los promotores o participantes en protestas en las cercanías de las Cortes, las sanciones por fotografiar a miembros de las fuerzas de seguridad o desobedecer sus órdenes, los registros en lugares públicos y las 'expulsiones en caliente' de los inmigrantes.

Todos esos puntos desaparecen en el texto registrado por el portavoz socialista en el Congreso, Antonio Hernando, que, en síntesis, propone como base de partida recuperar la Ley de Seguridad Ciudadana que estuvo vigente hasta el 2011, conocida como 'ley Corcuera'. Y a partir de ese texto, introducir las mejoras que se pacten.

Esta solución de resucitar por un breve espacio de tiempo la anterior legislación responde al empeño de los socialistas en evitar que la derogación de la 'ley mordaza' dejara una suerte de 'vacatio legis', un vacío legal que consideraban muy nocivo en una materia tan sensible como es la de la seguridad ciudadana. Una preocupación innecesaria porque el Gobierno no tiene la menor intención de derogar su normativa.

El PSOE presentó la proposición solo dos días después de que el Congreso, con el voto en contra del PP y la abstención de Ciudadanos, instara al Ejecutivo a derogar la Ley Orgánica 4/2015 de Protección de la Seguridad Ciudadana. El acuerdo, sin embargo, no es vinculante y permite al Gobierno desentenderse del emplazamiento parlamentario y no dar un solo paso para dejar las cosas como estaban. La propia exposición de motivos de la propuesta refleja el temor de los socialistas a la pasividad del Ejecutivo ya que habla de la «posibilidad de que el Gobierno pueda incumplir el mandato parlamentario».

Pistoletazo

El texto del PSOE aspira a ser un documento de trabajo inicial sobre el que deberán opinar todos los grupos, incluido el popular si se aviniera a pactar la introducción de cambios. «Nuestra intención es que esa legislación sirva de base para que esta Cámara, mediante las enmiendas que formulen los diferentes grupos parlamentarios, elabore una nueva ley que responda al acuerdo que surja durante su tramitación», apuntan los socialistas, que dicen estar abiertos a todo tipo de cambios. «No es, por tanto, un texto con vocación de texto final, sino de punto de partida para la elaboración de la nueva ley de seguridad ciudadana».

Hernando apuntó que el propósito de su grupo, que ya llevó ante al Constitucional la 'ley mordaza' al poco de aprobarse, es hacer una norma «más respetuosa con los derechos y libertades fundamentales». El titular de Interior, Juan Antonio Zoido, ya dijo la semana pasada que estaba abierto al diálogo con todos los grupos, si bien insistió en que el Gobierno sigue pensando que la norma no recorta derecho alguno.

Diversos diputados de la oposición están convencidos de que el Ejecutivo es consciente de que tendrá que dar su brazo a torcer, pero no quiere «vender barata» su derrota, que en cualquier caso deslegitimará al anterior ministro Jorge Fernández y su proyecto estrella de la antepasada legislatura.

El nuevo secretario de Estado de Seguridad, José Antonio Nieto, calificó de «barbaridad» que la oposición reclame la derogación de la ley sin antes consensuar una alternativa, pero se mostró abierto a debatir «artículo por artículo». Como Zoido, Nieto dio una de cal y otra de arena. Insistió en la disposición del Ejecutivo en «abordar» la reforma para acto seguido zanjar que la 'ley mordaza' es «garantista porque España no es Cuba ni Venezuela».