Diario Sur

Los letrados avisaron a Forcadell del riesgo de ignorar al tribunal

La presidenta de la Cámara catalana, Carme Forcadell, sabía que si autorizaba el debate y la votación del pasado 27 de julio, que aprobó dar el pistoletazo de salida al proceso de ruptura de Cataluña con España, podía incurrir en un delito de desobediencia. Así se lo advirtieron los letrados del Parlamento el mismo día de la votación, según reconocieron ayer ante la jueza del Tribunal Superior de Justicia de Cataluña que instruye la causa contra Forcadell por desobediencia y prevaricación.

El secretario general de la mesa del Parlamento, Pere Sol, que en septiembre renunció al cargo por motivos personales, y el letrado mayor de la Cámara, Antoni Bayona, declararon como testigos en la querella abierta contra Forcadell, que está citada a declarar el próximo 16 de diciembre.

La presidenta está imputada por permitir, a pesar de las advertencias del Constitucional, la votación y aprobación de las conclusiones que había elaborado la comisión del proceso constituyente que abrían la puerta a emprender la vía unilateral para alcanzar la secesión.

Los dos letrados relataron ante la juez que, por iniciativa propia, el día de la votación presentaron un informe en el que avisaban de la obligación de la Mesa del Parlamento de impedir cualquier iniciativa que hiciera caso omiso al Tribunal Constitucional. El informe se leyó antes de la votación y recordaba un auto del Constitucional que advertía a la Mesa de su deber de paralizar cualquier iniciativa que supusiera ignorar resoluciones suyas anteriores. Avisaba además de que el contenido de las conclusiones de la citada comisión y que se sometían a votación «contravienen claramente» los mandatos del tribunal, según el auto del Constitucional.