Diario Sur

Felipe VI reafirma el compromiso con Europa y con la lucha contra el Daesh

El Rey Felipe VI es aplaudido por los parlamentarios portugueses tras su discurso, ayer. :: reuters
El Rey Felipe VI es aplaudido por los parlamentarios portugueses tras su discurso, ayer. :: reuters
  • Los diputados del Bloque de Izquierda portugués muestran su repulsa al Rey con el mismo ritual que Podemos en el Congreso

lisboa. «Cuanto mejor vaya Europa, mejor irán Portugal y España». Felipe VI reiteró ayer la vocación europeísta de ambos países y la necesidad de mantener esa unión en tiempos de 'brexit', durante su intervención en la Asamblea de la República portuguesa. Ante los 230 parlamentarios, el Rey apeló a la «hermandad ibérica» para defender posiciones y políticas comunes en las instituciones comunitarias y para «apoyarnos solidariamente en momentos de dificultad».

En su discurso, don Felipe ponderó todos aquellos aspectos en los que España y Portugal mantienen unas relaciones «sólidas» e «incomparables», como en lo político, lo económico o lo cultural. También remarcó el apoyo firme de los dos países a la coalición que combate al Daesh y remachó que «cuanto más libre sea el mundo, mejor irán España y Portugal».

Desde la tribuna, y bajo la mirada de la reina Letizia sentada en el palco de honor, Felipe VI tuvo un recuerdo para su padre de quien, dijo, «viene mi amor por la lengua portuguesa y mi interés fraterno por el destino de Portugal». En 1989 Juan Carlos I rompió una tradición, respetada escrupulosamente desde que en 1911 se proclamó la República, cuando acudió a la Asamblea Nacional para dirigir la palabra, en portugués, a los diputados lusos. Desde entonces, solo ocho jefes de Estado han tenido el mismo honor, entre ellos, el expresidente de Italia, Carlo Azeglio Ciampi, o el de Francia, Jacques Chirac.

Una bandera republicana

Pero las palabras de cariño y de respeto no consiguieron granjear al Rey el reconocimiento del Bloque de Izquierda, el partido más parecido a Podemos en el país atlántico. Como hicieron sus colegas de la formación morada en el Congreso hace dos semanas, los 17 diputados del Bloque no le aplaudieron ni tampoco se levantaron, incluso uno de ellos exhibió una camiseta con la bandera republicana. A su lado, los parlamentarios del Partido Comunista, sí se pusieron en pie, pero tampoco dieron palmas. Con el apoyo de ambas formaciones gobierna el primer ministro, el socialista António Costa.

El propio Rey reconoció cómo ha cambiado la situación política en ambos países, donde los asuntos que se debaten en el Parlamento «versan sobre cuestiones análogas». Pero lo importante, insistió, es «mirar con legítimo orgullo hacia las cuatro últimas décadas de vida democrática y en concordia». Don Felipe concluyó sus palabras como empezó, en portugués, y proclamando que «como Rey de España, mi corazón está en Portugal».

Tras el acto en la Asamblea, los Reyes recibieron a representantes de la colonia española en el palacio de Palhava, sede de la embajada de España. Cerraron su viaje con una visita a la Fundación Champalimaud, un prestigioso centro de investigación oncológica.