Diario Sur

La exmujer de Correa afirma que «no entendía» lo que firmaba

«Ni entendía ni entiendo ni creo que entenderé». Carmen Rodríguez, exmujer del cabecilla de la trama 'Gürtel' Francisco Correa, exhibió ayer una gran ignorancia ante el tribunal que juzga la primera época (1999-2005) de esta red de empresas crecida a la sombra del PP.

Una de las principales acusadas en el procedimiento -se enfrenta a 35 años de prisión, tanto por su cometido en el Ayuntamiento de Majadahonda como en las sociedades del grupo Correa- declaró durante cuatro horas que no sabía nada de las facturas que firmaba y que rubricaba los documentos por «confianza» hacia su entonces marido, incluida la casa en la que acabarían viviendo.

«En las sociedades (Special Events y Pasadena Viajes) yo firmaba los libros de actas. Me llamaba mi exmarido, yo bajaba, lo firmaba y me iba», apuntó Rodríguez, ante lo que la fiscal le preguntó: «¿Lo firmaba sin ver de qué se trataba?». «Sí», afirmó.

Cuestionado si conocía a los trabajadores de las empresas y otros detalles de las mismas, la acusada reiteró su desconocimiento. «No he sabido nunca los nombres de las empresas, era un poco lío para mi, ¿sabe lo que le quiero decir?».

En una de las piezas que aún sigue en fase de instrucción, la referida a la segunda época del caso (2006-2008), el juez de la Audiencia Nacional José de la Mata ofreció ayer declarar en calidad de investigada a la diputada autonómica de la Asamblea de Madrid María José Aguado, del PP, por los delitos de prevaricación y fraude a las Administraciones Públicas. El instructor, a la vista de la condición de aforada de la parlamentaria, se acogió a la Ley de Enjuiciamiento Criminal para hacer esta oferta antes de elevar una exposición razonada al tribunal competente para investigarla, el Superior de Justicia de Madrid.

Las pesquisas contra la diputada se centran en su condición de jefa de deportes de la Sociedad de Fomento de Arganda del Rey (Madrid), ya que habría favorecido el fraccionamiento de los servicios relacionados con la X Olimpiada Escolar, «estableciendo la innecesariedad de tramitar expediente de contratación alguno».