Diario Sur

El Rey aboga en Portugal por una Europa «más fuerte y solidaria»

Los Reyes, con al presidente de Portugal, Marcelo Rebelo de Sousa, y el alcalde de Oporto, Rui Moreira, en su visita al Palacio de la Bolsa. :: efe
Los Reyes, con al presidente de Portugal, Marcelo Rebelo de Sousa, y el alcalde de Oporto, Rui Moreira, en su visita al Palacio de la Bolsa. :: efe
  • Felipe VI defiende el proyecto integrador de la Unión Europea ante quienes lo cuestionan con discursos populistas

El Rey afianzó anoche la vocación europeísta de España y Portugal frente a quienes desde proyectos populistas cuestionan el proyecto de la UE. Cuando se cumplen treinta años de la adhesión de ambos países a la entonces CEE, Felipe VI defendió que «necesitamos una Europa más fuerte y más solidaria», capaz de generar empleo y dar respuesta a las «necesidades» de los ciudadanos. Lo hizo durante la cena ofrecida por el primer ministro, Antonio Costa, con la que concluyó la primera jornada de los Reyes en Lisboa.

Don Felipe y doña Letizia aterrizaron ayer por la tarde en la capital lusa en la segunda parte de su visita de Estado al país vecino y que concluye hoy. Como ya sucediera en Oporto, Felipe VI recibió a su llegada las llaves de la ciudad, un gesto que el Monarca correspondió con un homenaje a esta capital «moderna, innovadora y competitiva», hermanada con Madrid. Desde el Salón Noble del ayuntamiento lisboeta, don Felipe volvió a combinar las lenguas española y portuguesa para reafirmar «la amistad indestructible» entre ambos países.

La agenda de los Reyes incluyó durante su segundo día en Portugal un recorrido por dos centros de investigación científica, el Instituto de Investigación e Innovación en Salud y el Parque de Ciencia y Tecnología de la Universidad de Oporto, donde les regalaron un violín realizado en fibra de carbono impreso en 3D. Después asistieron a un almuerzo en su honor en el Palacio de la Bolsa de Oporto, y en el que estuvieron acompañados por el presidente, Marcelo Rebelo de Sousa.

Ante más de un centenar de empresarios españoles y portugueses, Felipe VI alabó su «dedicación, esfuerzo y valentía» y apostó por «seguir trabajando» para llevar la ya «ejemplar» relación económica bilateral entre ambos países a «cotas más altas», para sacarle el «mayor provecho» e impulsar el mercado ibérico. Pero también aprovechó su presencia para agradecerles su «esfuerzo, tenacidad y sacrificio», que junto a las reformas de los Gobiernos de España y Portugal permiten «vislumbrar el final de la crisis económica».