Diario Sur

El PP reescribe la historia y apunta que apartó a Barberá para «protegerla»

  • Rafael Hernando descalifica a los medios de comunicación que, dice, convirtieron a la senadora en un «pim pam pum al que golpear»

madrid. Para no pronunciarse desde las vísceras, es necesario dejar que pase el tiempo. Esta es la tesis de la dirección del PP, que confía en que, superada la conmoción tras el fallecimiento de Rita Barberá, se serenen los ánimos. De momento, sin embargo, el dolor por la pérdida de la senadora ha empujado a algunos dirigentes a hilar un relato en el que el partido aparece como protector de la exalcaldesa y se responsabiliza a algunos medios de comunicación de una campaña de acoso y derribo.

El portavoz parlamentario en el Congreso cargó ayer contra las televisiones que «han hecho de esto un pim pam pum al que golpear de forma permanente» para conseguir mejores cuotas de audiencia. Rafael Hernando advirtió en una entrevista en RNE de la dificultad de «resistir mentalmente» con cámaras instaladas cada día frente al portal de tu casa, y negó que su partido tenga «mala conciencia» por el trato a Barberá.

«Nosotros decidimos que había que apartarla porque quizá entendimos que era la única forma de evitarle el linchamiento -llegó a señalar Hernando-, pero al final las hienas siguieron mordiéndola». En realidad, el PP forzó la salida de Barberá de la formación después de que el Tribunal Supremo abriera una causa por supuesto blanqueo de capitales. El pacto suscrito con Ciudadanos exigía contundencia frente a las sospechas de corrupción y en el partido el paso atrás de la exalcaldesa valenciana, con todo su equipo municipal investigado, se había convertido en un clamor.

Es más, el expresidente del Congreso, Jesús Posada, defiende que se actuó «adecuadamente». Para «protegerla», como ahora sostiene Hernando, la dirección sí le aconsejó que dejara el acta de senadora, a lo que Barberá siempre se negó. Era lo único que, según fuentes populares, podía apartarla del foco mediático.