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Susana Díaz recibe a Miquel Iceta en la sede de los socialistas andaluces.
Susana Díaz recibe a Miquel Iceta en la sede de los socialistas andaluces. / Julio Muñoz / Efe

Miquel Iceta: «Susana Díaz tiene una gran voluntad de unir» en el PSOE

  • El dirigente catalán garantiza a la presidenta andaluza la neutralidad del PSC en las primarias, lo que allana su camino para liderar el PSOE

La cumbre entre Miquel Iceta y Susana Díaz ayer noche en la sede regional del PSOE andaluz en Sevilla certifica que la reconciliación del PSC y PSOE tras la ruptura por el no de los diputados catalanes a la investidura de Mariano Rajoy está más cerca. Pero también la imagen juntos de los dos dirigentes socialistas con mayor número de militantes en sus organizaciones a dos días del primer acto de Pedro Sánchez en su carrera para recuperar la secretaría general del PSOE, otorga un triunfo significativo a la baronesa andaluza ante su previsible paso para pelear por el liderazgo del partido. Ambos salieron satisfechos después de tres horas de conversación y así lo expresaron. «Si me lo preguntas, sí me voy contento de Sevilla», afirmó el primer secretario del PSC. «Ha sido una reunión muy franca y muy sincera», sostuvo Susana Díaz.

Iceta admitió que ve en la presidenta andaluza «una gran voluntad de unir» el PSOE tras una «situación dramática» por unos hechos que, insistió, «no quiero minimizar», aludiendo a la dimisión de Pedro Sánchez y al cambio de posición del PSOE del 'no es no' a la abstención en la investidura de Rajoy.

Iceta no solo admite las diferencias gordas entre ambos, sino que también reconoce a la sevillana como posible futura secretaria general del PSOE. El catalán, famoso por su pragmatismo político, confesó su interés en entrevistarse con Susana Díaz para hablar de la «necesaria» reconciliación del PSC con el PSOE. Iceta defiende la continuidad de la relación como hasta ahora y espera que el proceso de reflexión acordado con la Gestora para revisar el protocolo de colaboración firmado en 1978 no conduzca a una ruptura entre ambos partidos. Si esta se produjera, más de 18.000 militantes del PSC no votarían en la elección del futuro secretario general del PSOE. Esto podría favorecer a Susana Díaz. Hasta ahora la actual dirección del PSC se ha mostrado a favor de Pedro Sánchez, siendo Iceta uno de sus grandes defensores. Todo parece haber cambiado desde ayer.

Iceta aseguró que no había hablado con Susana Díaz ni de primarias ni del congreso, porque este proceso no está abierto, pero admitió a los periodistas que sigue en pie su compromiso a que la dirección del PSC se mantenga «neutral» en las primarias, aunque recordó que es la militancia la que tiene la última palabra. Este cambio del catalán es de gran importancia para los socialistas andaluces,que le atribuían haber cortado un traje despectivo a Susana Díaz de folclórica y españolista para favorecer a Sánchez, lo que hizo lamentar al portavoz de la Gestora, Mario Jiménez, de que algunos practicasen «discriminación territorial».

Ninguno de los dos admitió que se hablara de esto en la reunión, aunque cabe pensar que sí lo hicieron dado el grado de disgusto del entorno de la presidenta andaluza por estos comentarios vertidos en medios de comunicación catalanes y redes sociales durante semanas. Susana Díaz, contó Iceta, sí le mostró su descontento por el proceder de los siete diputados catalanes en la votación de la investidura, desobedeciendo el resultado de una votación en el comité federal en la que participaron. A raíz de aquello, la andaluza defendió una posición más dura con el PSC, no solo en las sanciones a los diputados, sino en las relaciones con el partido catalán. Quiere garantías de una «lealtad de ida y vuelta» entre ambos partidos.

Susana Díaz e Iceta rompieron el hielo en Madrid el miércoles en la presentación de un libro sobre el presidente extremeño Guillermo Fernández Varas. Lo que hicieron ayer, después de tres horas de reunión, fue tender un puente en apariencia sólido cara al futuro que depare al PSOE. Los dos coincidieron en repetir que el objetivo ahora es que el proyecto socialista salga «fortalecido» de la situación crítica de ahora. La palabra que más veces pronunció Iceta fue la «unidad».

Declaración de Granada

Los dos dirigentes socialistas explicaron que gran parte de la conversación giró sobre el encaje de Cataluña en España, que ambos visualizan como grave tras la propuesta de independencia del ejecutivo de la Generalitat. Iceta trató de explicar a Susana Díaz que su defensa de considerar «nación» a Cataluña no rompe con los acuerdos de Granada, si bien ambos entendieron que la respuesta del PSOE debe partir de este documento y de la reforma de la Constitución. Iceta anotó que el pacto del PNV con el PSV en Euskadi abre una gran posibilidad de entendimiento.

«Después de esta larga reunión, lo sigo teniendo clarísimo, hay que hacer un esfuerzo en el que tenemos que estar todos y que se tiene que traducir en voluntades y en hechos», afirmó Iceta. «Hemos hablado de lo que nos une para ver cómo podemos fortalecer el proyecto que compartimos como socialistas y que abra una puerta de esperanza a España», afirmó Susana Díaz. La presidenta andaluza se mostró satisfecha de la reunión con Iceta.