Diario Sur

La oposición recela de la independencia e imparcialidad del fiscal general

José Manuel Maza (c) interviene ante la Comisión de Justicia del Congreso.
José Manuel Maza (c) interviene ante la Comisión de Justicia del Congreso. / Kiko Huesca (Efe)
  • José Manuel Maza ha comparecido hoy ante la Comisión de Justicia para recibir el visto bueno de las Cortes

José Manuel Maza, próximo fiscal general del Estado, pasó hoy en el Congreso el examen de idoneidad para su puesto con la única confianza del PP. Tanto PSOE como Unidos Podemos mostraron sus reticencias y «recelos» al nombramiento porque su trayectoria conservadora como magistrado «no garantiza en absoluto el perfil independiente» del cargo, mientras que Ciudadanos le concedió el beneficio de la duda aunque alertó a Maza de que no se trata de un «cheque en blanco», sino una actitud de «prudente espera».

Durante su comparecencia el candidato propuesto por el Gobierno defendió la «autonomía» de la Fiscalía, una institución que «no debe ni puede recibir ni cumplir órdenes ajenas», que debe basar sus decisiones en el «rigor técnico» y guiarse por el «respeto a la ley». El cargo de fiscal general tendrá relevancia ante el desafío soberanista y ante casos abiertos de corrupción, que, según defendió ante los grupos parlamentarios, deberán ser combatidos con la «máxima energía y contundencia».

En sus preguntas al magistrado del Tribunal Supremo, los socialistas expresaron su desconfianza ante su llegada y advirtieron de que vigilarán la política de nombramientos en la cúpula de la Fiscalía, una de las primeras medidas que Maza tendrá que abordar en los próximos meses. Unidos Podemos cuestionó su imparcialidad al recordar que en 2012 un grupo de juristas le denunció ante el máximo órgano de los jueces por su actividades extrajudiciales como docente de centros privados.

Maza llegó al Congreso tras haber recibido el aval del Consejo General del Poder Judicial (CGPJ). Hasta ahora solo tres de sus antecesores en el cargo, Cándido Conde-Pumpido, Eduardo Torres-Dulce y Consuelo Madrigal, han pasado por este procedimiento, preceptivo pero no vinculante, que se introdujo en la reforma de la Ley del Estatuto Orgánico del Ministerio Fiscal en octubre de 2007 con el objeto de examinar los méritos y la idoneidad del mismo. Una vez superado el trámite parlamentario, el próximo Consejo de Ministros podrá aprobar el nombramiento definitivo tras lo que Maza prestará ante el Rey su juramento o promesa y tomará posesión del cargo ante el pleno del Supremo.