Diario Sur

«Rita no está en el PP y no hay nada que comentar»

  • Los socialistas denuncian que no es creíble que «la todopoderosa lideresa del PP» valenciano no conociera lo que sucedía a su alrededor

El Partido Popular trató de ponerse ayer de perfil para no tener que entrar a valorar la declaración ante el Tribunal Supremo de una dirigente histórica del partido como es Rita Barberá. Esa fue la estrategia que puso en práctica el vicesecretario de Comunicación, Pablo Casado, después de la reunión del comité de dirección de la formación. «No está ya en el Partido Popular y no tenemos nada que comentar al respecto», se limitó a valorar el dirigente. Casado no quiso así revelar si el PP exigirá a la exalcaldesa de Valencia el acta de senadora, pese a que Barberá forma parte del grupo mixto desde el pasado septiembre a causa de las presiones de la dirección del partido.

Menos parco en palabras estuvo el ministro de Justicia, aunque sus manifestaciones se ajustaran a un discurso técnico propio del cargo que desempeña. Rafael Catalá llamó a respetar la presunción de inocencia y a dejar actuar a la justicia. Según Catalá, el que Barberá haya sido llamada a declarar en calidad de investigada por el Tribunal Supremo pone de manifiesto el normal funcionamiento de las instituciones. La vicepresidenta del Gobierno, Soraya Sáenz de Santamaría, se limitó a expresar desde Barcelona su máximo respeto por la Justicia.

El escaso interés del PP en entrar a valorar la declaración de quien durante más de dos décadas fue uno de sus buques insignias en la Comunidad Valenciana contrastó con el alud de declaraciones que realizaron sus adversarios políticos. Desde el PSOE, el portavoz de la gestora, Mario Jiménez, apuntó directamente al PP y acusó tanto a esta formación como a Barberá de «tener muy poca cerdibilidad». El dirigente andaluz cargó contra los casos de corrupción que han afectado a los populares a lo largo de los últimos años, pidió que los tribunales actúen y exigió que «caiga todo el peso de la ley» sobre aquellos que sean declarados culpables. Los socialistas valencianos añadieron que «en ningún caso es creíble que la que fue la todopoderosa lideresa del PP tanto en la Comunidad como en la ciudad de Valencia durante 20 años ahora se ampare en que no conocía nada de lo que sucedía a su alrededor».

Por parte de Podemos, el secretario de Organización tiró de ironía para catalogar de «telenovela» el caso en torno a Barberá y la financiación ilegal del PP valenciano. «Sus asuntos judiciales y de corrupción son constantes y flagrantes», apuntó Pablo Echenique antes de recordar que el pasado jueves la exalcaldesa estuvo presente en el 'besamanos' a la Familia Real que se celebró con motivo de la apertura de las Cortes.