Diario Sur

Gibraltar dispara bengalas contra un buque científico español

  • Madrid y Londres se cruzan protestas ante el enésimo incidente en las aguas de la colonia que ambos países reclaman de su soberanía

madrid. Dos semanas después de asumir el Ministerio de Asuntos Exteriores, Alfonso Dastis se enfrenta a su primera gran crisis con Gibraltar. El desencadenante ha sido el enésimo incidente entre un barco español y una patrullera de la Royal Navy en las aguas que tanto España como la colonia reclaman para sí. Según sostiene Madrid, el tratado de Utrecht de 1713 por el que España cedió Gibraltar a Reino Unido solo contempla el dominio británico sobre las aguas del interior del puerto, una versión que rechazan las autoridades del Peñón. Gibraltar defiende que su control se extiende hasta 3 millas mar adentro.

Los hechos tuvieron lugar el pasado viernes. El buque del Instituto Oceanográfico Español 'Ángeles Albariño' se encontraba realizando tareas de investigación rutinarias en las inmediaciones del Peñón cuando el barco de la marina británica 'HMS Sabre' salió a su encuentro. En esta ocasión el enfrentamiento no se limitó a meras maniobras náuticas, como suele ser habitual, y se dio el agravante de que desde la embarcación de la colonia se llegaron a disparar bengalas a modo de advertencia después de no poder establecer conexión por radio. A continuación, el barco español abandonó la zona, según informaron fuentes británicas.

Tanto Londres como Madrid reaccionaron al suceso con un cruce de acusaciones y reproches diplomáticos. Según manifestaron desde el Ministerio de Defensa británico, se produjo «una incursión ilegal en las aguas territoriales británicas de Gibraltar». Por su parte, el departamento que dirige Alfonso Dastis anunció una queja formal, aunque no aclaró si ésta conllevará convocar al embajador de Reino Unido en Madrid, una acción que sí se ha adoptado en otras ocasiones.

Según denunció el alcalde de Algeciras, el popular José Ignacio Landaluce, «una vez más, vuelve la agresividad a las aguas que circundan Gibraltar y, como siempre, vuelve por la reacción de las fuerzas de seguridad británicas hacia civiles españoles, en este caso científicos, que solo realizan su trabajo dentro de una investigación y sin suponer en ningún caso una amenaza para la Roca».