Diario Sur

El PNV y el PSOE gobernarán el País Vasco en coalición

Iñigo Urkullu e Idoia Mendia, durante una reunión en el Parlamento vasco. :: blanca castillo
Iñigo Urkullu e Idoia Mendia, durante una reunión en el Parlamento vasco. :: blanca castillo
  • Los socialistas gestionarán las carteras de Trabajo, Vivienda y Turismo en el Ejecutivo de Urkullu

bilbao. PNV y PSE hicieron ayer público su acuerdo de gobernabilidad, que someterán hoy al refrendo de sus órganos internos en vísperas de la sesión de investidura de Iñigo Urkullu del miércoles y el jueves. Ha sido un alumbramiento esperado desde que el pasado 25 de septiembre los electores concedieron a los nacionalistas 28 escaños y a los socialistas vascos 9, pero las negociaciones se han ralentizado en el tramo final para limar asperezas en asuntos de calado político, como el nuevo estatus, y en el reparto de carteras en un organigrama de entre diez u once departamentos. El partido liderado por Idoia Mendia gestionará en la próxima legislatura los departamentos de Turismo, Comercio y Consumo, como ya hiciera hace casi dos décadas con Rosa Díez como cabeza visible; Trabajo, pero con la pérdida de campos significativos; y Vivienda, a la que podría añadirse a última hora algún 'apellido' vinculado con infraestructuras.

El tira y afloja ha sido desigual por la enorme distancia que separa ahora mismo a ambas formaciones en el número de parlamentarios. A pesar de esa diferencia, el PSE intentó asumir desde el principio el papel de flotador necesario para su ahora socio, obligado a pactar para ofrecer en el segundo mandato seguido de Urkullu un proyecto estable en la reedición de una coalición transversal y bicolor inédita desde 1995. Sabedor de su actual supremacía, el PNV, por su parte, ha tratado de marcar territorio, al margen de las cesiones habituales en las conversaciones para diseñar el Ejecutivo. Nunca lo hizo en público, pero la afirmación pronunciada en privado por un cargo nacionalista dejó muy a las claras la posición de cada uno en la mesa: «No se puede pretender pedir chuleta y pagar carne de falda». Dicho de otro modo: no se pueden exigir carteras de rango mayor cuando los socialistas representan la cuarta fuerza en la Cámara de Vitoria.

De inicio, el PSE aspiraba a dirigir dos departamentos de máximo peso. Transportes, y Empleo y Políticas Sociales. El primero era muy codiciado por sus representantes en Gipúzcoa, que ya lo habían gestionado en la etapa del Ejecutivo de Patxi López, para manejar un importante presupuesto y capitalizar un eventual impulso definivo a la alta velocidad vasca.

El segundo encajaba como un guante con una de las reivindicaciones más persistentes del PSE, la lucha contra la desigualdad. El reparto definitivo en el nuevo organigrama estará sin embargo alejado de las expectativas que manejaba el partido de Mendia al comienzo de las negociaciones. Los socialistas se harán cargo de tres carteras pero, excepto Turismo, los desgajes de algunas políticas relevantes en las otras dos áreas les han restado algo de valor.

Fuentes conocedoras de las conversaciones entre ambas delegaciones aseguraron que, superado el escollo del debate del autogobierno y el nuevo estatus, el fin de semana ha servido para apuntalar los matices del renovado esquema de Gobierno. El andamiaje será continuista desde el lado nacionalista y se incrementará en dos o tres carteras respecto al último mandato para aligerar algunos departamentos que asumieron numerosas tareas en plena crisis económica.

En su segundo periodo como lehendakari, Urkullu ha apostado por rodearse otra vez de su 'núcleo duro', compuesto por Arantza Tapia, quien ha dirigido Desarrollo Económico y Competitividad, una macrocartera que engloba Industria, Comercio, Turismo, Agricultura, Pesca e Innovación; Josu Erkoreka, portavoz del Ejecutivo y responsable de Justicia y Administración Pública; y Jon Darpón, al frente de Sanidad. Ricargo Gatzagaetxebaria, otro hombre de máxima confianza de Urkullu, lo deja por asuntos personales.

Por su parte, la gestora del PSOE reaccionó al anuncio y dijo que «siempre» ha considerado positivo «el entendimiento y el diálogo en el País Vasco con el nacionalismo moderado que representa el PNV».