Diario Sur

Detenidos dos presuntos yihadistas que estaban preparados para atentar

Agentes de la Policía trasladan al presunto yihadista detenido ayer en Madrid. :: efe
Agentes de la Policía trasladan al presunto yihadista detenido ayer en Madrid. :: efe
  • Fueron arrestados en Madrid y Barcelona y, aunque no formaban parte de la misma célula, estaban coordinados

MADRID. Nuevo golpe al entramado propagandístico y de captación del Estado Islámico en España. La Policía detuvo ayer a dos presuntos yihadistas en Madrid y en el municipio barcelonés de Roda de Ter que «estaban ya en condiciones» de poder cometer un atentado terrorista en el país, según confirmo el ministro del Interior, Juan Ignacio Zoido.

Los arrestados, de nacionalidad marroquí, estaban «plenamente integrados» en la organización terrorista Daesh y, según Interior, seguían de manera «incondicional» instrucciones de la organización hasta el punto de haberse ofrecido como «mártires» para acometer atentados suicidas en España o en cualquier lugar o situación que se les ordenara. Las dos células eran «totalmente independientes», pero «coordinadas» para fijar sus objetivos, explicó Zoido, quien subrayó que los agentes que participaron en el operativo llevaban sobre la pista de los dos arrestados desde hacía «bastante tiempo».

Ambos terroristas vivían aislados del vecindario y su labor se centraba en el reclutamiento de jóvenes musulmanes para conformar un 'ejército de seguidores' invisible al control policial, según un comunicado de Interior. Para ello se servían de internet y de las redes sociales, donde realizaban labores propagandísticas y de ensalzamiento de las victorias militares y logros del 'califato' de Abu Bakr al-Baghdadi en Siria e Irak.

Extrema crudeza

Además, siguiendo las directrices de la organización terrorista para infundir terror en las sociedades occidentales, los arrestados difundían en las redes sociales contenidos «muy radicales, de extrema crudeza» y también publicitaban vídeos de «actos violentos».

El yihadista de Barcelona, del que no ha trascendido ningún dato, llevaba entre siete y ocho años en Cataluña, donde residía con sus padres y un hermano menor. Viajaba cada año a Marruecos, país en el que residían su mujer e hijo, según explicaron sus vecinos. Uno de ellos señaló que «era un buen chico», que «no se metía con nadie» y que no había trabajado prácticamente nunca.

Las fuerzas de seguridad tampoco han proporcionado datos identificativos del presunto yihadista arrestado en Madrid.

Desde que en 2015 el Ministerio del Interior elevase el nivel de alerta antiterrorista a cuatro (sobre cinco) tras la masacre de París en la que murieron 130 personas en varios ataques simultáneos, la Policía y la Guardia Civil han detenido en España a 163 presuntos yihadistas, sobre todo en Ceuta, Melilla y Cataluña.

Se calcula, además, que unos 200 españoles, según los datos de las fuerzas de seguridad, viajaron al extranjero para luchar en las filas yihadistas, una cifra muy inferior a los miles de combatientes de otros países europeos, como Francia o Bélgica, objetivos de las actividades de Daesh en los últimos meses.