Diario Sur

Fernández Díaz asegura que «no había pedido presidir nada»

Jorge Fernández Díaz reveló ayer que él mismo renunció a presidir la comisión de Asuntos Exteriores del Congreso, y que así se lo trasladó al PP, porque entendía que era un «pulso» que «no llevaba a ningún sitio». Nada dijo de la Comisión Mixta del Tribunal de Cuentas en la que también trató de colocarle su partido igualmente sin éxito por el veto de toda la oposición.

El exministro del Interior aseguró que él «no había pedido nada, ni presidencia de comisión ni nada». En el PP atribuyen a Mariano Rajoy la orden de que no se dejara desamparado a su viejo colaborador y amigo. Fernández, al final, acabó en la Comisión de Peticiones, en la que no hace falta votar porque la presidencia corresponde al grupo más numeroso, y de esa forma los grupos opositores no podían abortar su designación.

El portavoz parlamentario socialista, Antonio Hermando, insistió en que el exministro es «absolutamente inadecuado» para presidir una comisión, «ni tan siquiera como premio de consolación», y calificó de «filibusterismo parlamentario» haberle dado a última hora la presidencia de la de Peticiones aunque sea una comisión menor.

Una decisión que el secretario de Política de Podemos, Íñigo Errejón, afeó al PP por haberlo hecho «por la noche, por la puerta de atrás y con deshonor». Para el presidente de Ciudadanos, Albert Rivera, la reubicación del exministro se debe a que es «la única que podía» presidir mientras que para el portavoz del PNV, Aitor Esteban, ha sido el peor favor que «le podrían haber hecho a Fernández Díaz» porque el PP «le ha arrastrado por el barro».